“Cada vez que logramos expulsar un ego mezquino o restringido - un ego insignificante- aparece otro en su lugar, con más amplia perspectiva, más evolucionado. Hasta que, finalmente, haga su aparición lo que podriamos llamar un “ego sin ego” Y cuando se ha adquirido este estado, ya no hay odio,ni celos, ni miedo.
Se experimenta entonces un estado en el que ves cada cosa según su naturaleza verdadera (sin los filtros de tu percepción y educación).
Es un estado en el que no ansías nada, ni tienes apego a nada No es que estés sin deseos, sino que deseando y apeteciendo las cosas, te hallas al tiempo, desligado de ellas.
La verdadera libertad es ser libre de tus propios deseos.”
Extracto libre (añadiendo datos), de Za Zen de Katsuki Sekida. Editorial Kairós. Página 34.
Yo interpreto esto como que “cada vez que evolucionamos y logramos alguna mejora, nuestro “yo”, se va puliendo progresivamente, haciendo desaparecer nuestros miedo y ansiedades.
Después de un mesito, leyendome libros relacionados con zen, tema que no me intereso particularmente hasta ahora, me doy cuenta que que la civilización budista y en particular las personas concentradas en su evolución personal, dentro de ella, tienen más siglos de experiencia que la mayoría de las otras civilizaciones (con excepciones como la mística cristiana, o el sufismo musulman, por ejemplo), en el desarrollo de una correcta percepción de la realidad.
Han aprendido lo que los occidentales llamariamos friamente “técnicas”, que han ido puliendo con los siglos, con las que poder acceder a la realidad externa a nuestras identidades, sin el filtro que creamos con la creación de las mismas.
Este libro en particular, está muy orientado a explicar todo el proceso de liberarse de estes filtros, desde el intelecto, facilitando el poder entenderlo desde una mentalidad occidental. Siguiendo las palabras del autor de libro “Hay una gran diferencia entre hacer algo a sabiendas y sin saberlo. Al faltar a los estudiantes de zen (o de cualquier otra cosa), una clara comprensión de lo que están haciendo, es probable que a veces noten que falla algo, sin poder llegar a identificar el fallo (y por tanto con menores posibilidades de corregirlo y llegar a su objetivo)”- lo que va entre paréntesis es mio-.
El autor explica en terminos occidentales, en que consiste el zen, y como puede permitirnos controlar nuestra mente, haciendo de nuestra vida un camino más llevadero, ayudándonos a evitar los desequilibrios mentales, que ahora están en alza progresiva en las sociedades occidentales, y permitiendonos controlar cualquier forma de sufrimiento, inherente a la vida, de tal manera que no estemos en sus manos y “suframos de más”.
Es un gran libro. Tengo intención de leerlo más a fondo. Iré dejando cosas aquí de él, si tengo oportunidad.

Tengo ese libro y coincido contigo en todo lo que dices. Felicidades por el blog.
Para entender lo que realmente quiere decir el autor no puedes llegar a ninguna conclusión que te de la razón puesto que sigue estando el ego presente, tienes que entenderlo con la intuición y para ello,amigo,has de meditar en zazen.
Saludos!
juaxis me parece un punto de vista muy bueno el tuyo.. pero el intelecto se convierte en una trampa, cuando no nos permite SENTIR lo que somos, cuando nos aleja de la experiencia de ser. Pero algunos autores zen consideran que el intelecto, puede ser bien utilizado, en su punto medio, una ayuda NATURAL, si aprendemos a no poner filtros que nos alejen de la esencia.
Occidente y su intelecto también pueden aportar al zen, siempre que no pierdan de vista donde se encuentran los limites entre la mente y LO REAL:)
Gracias por tu comentario
Sirah
Hola Sirah y otros interesados del Zen:
me siento impelido a escribir para ir despejando el camino de conceptos engañosos. Eso, creo yo, nos llevará a construir una convivencia más libre, agradable y generosa.
Existe una ESENCIA del ser humano?
Es el EGO el enemigo?
Detrás de maya existe “LO REAL”
Son sólo construcciones mentales y no quiero decir con eso que las desprecie, al contrario. Los números son construcciones mentales y son parte fundamental de nuestra civilización.
Saben aritmética los gorilas? No creo. Pero se dan cuenta perfectamente cuando dos es más que uno. Nosotros inventamos los números y así manejamos nuestros asuntos humanos. Racionalizamos las cosas.
Los nuevos orientalistas occidentales -que de paso viven de libros, talleres y de souvenirs (de nuevo, no tenga nada en contra de que la gente se gane la vida… honestamente)- paradojalmente hablan de una existencia más allá de la mente a través de sendas construcciones mentales: el ego, la esencia, el UNO, el TAO, la NADA y las mezclan con conceptos modernos como el INCONSCIENTE.
Coincido con ellos en que la mente es un instrumento, tal como son las manos. Me pregunto: ¿tiene sentido estar en contra de las manos? - by the way: una vez escuché a un orientador espiritual referirse al cuerpo como “saco de órganos” ¡quá falta de sentido común! tal vez el imaginaba que vivía en una dimensión superior, libre del cuerpo.
La realidad mental de la humanidad o más ampliamente la cultura - dentro de la cual están todos los credos, ideologías, teorías científicas y disciplinas - tiene sentido en cuanto sea útil.
Para algunos la cultura es útil tal cual está (los que viven de la ignorancia y miseria ajena, por ejemplo).
A mi me interesa promover la vida más libre, más amorosa (que es la mejores sensaciones que existen), sustentable en el tiempo, creativa. Y las invenciones espirituales reman para el otro lado, hacia una enajenación, hacia el escapismo.
Y que hay de la meditación y las experiencias de sentirse UNO con TODO? Descansar de los problemas cotidianos, de la maquinaria sobrecalentada de pensamientos inútiles, de las obligaciones con los demás, del prestigio social y todo eso, es un descanso. Pero interpretar eso como una experiencia mística es… un interpretación mental y cultural
Buscar lo que no existe es un sinsentido. Buscar “LA VERDAD”, así, con mayúsculas, es morderse la cola, pues la “VERDAD” es un invento cultural, un invento de la mente. Ja! (se ríen los gorilas?)
Saludos
Ah los grandes misterios ¡¡ Basicamente como siempre estamos prácticamente de acuerdo en todo, pero bueno, iré exponiendo mi “peculiar” forma de verlo:)
Clarifiquemos:
Por esencia entiendo, poder ser “uno mismo”, sin manipulaciones interiorizadas externas o filtros erroneos procedentes de una percepción enferma por haber sido mediatizada por la cultura.
Para mi, el ego, no es un enemigo, lo que es un enemigo es un ego enfermo. Un ego que para aferrarse a su existencia como “pepito” o “pepita”, se inventa mil cosas que vayan dando forma, a una construcción más artificial cada vez de lo que es “pepito” o “pepita”. Un ego sano, es un ego pasajero, que asume que la identidad como “pepito” o “pepita”, es pasajera, y no sufre con ello. Que asume que no necesita hacer grandes gestas (disfrazadas a veces bajo intereses humanitarios), para garantizar la pervivencia de una identidad de la que no puede aceptar su forzosa desaparición con la muerte.
“detrás de maya existe lo real”, jaja. Pues yo creo que no, y lo creo, porque me paso la vida, topandome constantemente con el obstaculo de mi propia percepción, lo que me hace muchas veces ir dando tumbos de aquí para allí. Existe mucha investigación científica, física, sobre la probable existencia de multiversos y/o multidimensiones, por ejemplo. Si tomamos investigaciones como la de la teoria de cuerdas, o incluso más “espirituales” como la de Pin Van Lommel sobre experiencias extracorporeas, y muchas otras, (insisto con método científico), entonces a nivel de “pruebas”, se puede concluir, que no todo lo que vemos es real. Hay un video que te recomiendo muchisimo, muchisimo, muy divertido, donde se puede entender este concepto muy bien.
Totalmente de acuerdo contigo en eso de que son “construcciones mentales”, relacionadas con nuestra percepción de la realidad.
Exactooooo, no tiene sentido estar en contra de las manos, no tiene sentido, para mi, pues, estar en contra de la mente, o del ego.
Yo recuerdo otra frase que siempre me ha gustado “el cuerpo es el templo de la mente”:)
Personalmente creo en la cultura, relacionada con un “estado psicológico social”, es decir, una cultura estará enferma si su cuerpo social lo está. Y normalmente, en mi opinión, la gran mayoría de las culturas, están enfermas, con lo que la cultura, supone la gran mayoría de las veces, un estorbo para el desarrollo del ser humano, más que una ayuda.
Difiero contigo, mi tendencia con mi visión de la espiritualidad, es a crear en esta nuestra tierra, una vida como la que tu sugieres. No va en dirección de anular esto escapando en pos de un mundo del que no tenemos constancia de si existe o no.
La meditación y sentir eso de uno con todo, me parece muy respetable tu postura. Ahora creo que es como todas las disciplinas, nuestro nivel de práctica no permite que podamos discutir con lo que dicen experimentar los que tienen un nivel de práctica muy superior, que comentan que se producen estadios evolutivos en lo que “se consigue” con la meditación. Esta es la gran pregunta que en mi opinión, solo se puede “verificar” experimentando, practicando a niveles elevados. Como en muchas otras cosas, dejo la puerta abierta, pero como no lo he vivido no voy a defenderlo (o lo contrario).
La verdad? o quizá la realidad?. Si conseguimos eliminar las suciedades culturales, sin conseguimos una percepción limpia ¿podriamos contactar con la realidad? De conseguirlo ¿podriamos llamar a eso la verdad?
Ahi te queda Ivan:)
Un abrazo
sirah
De veras, Sirah, estamos de acuerdo casi en todo. Y me gusta tu inteligencia, honestidad y calma con que expones.
Cuál es la diferencia? Una sutil diferencia en como tomamos los conceptos. Bueno, y en que yo no estoy tan calmado. Creo que los sabios (santones) espirituales y los sicólogos que hablan del espíritu o son ingenuos o son farsantes y que hacen mal… bueno, si uno les da pelota (bolilla).
Ciertamente en la vida se podrá encontrar un camino de equilibrio, consecuente, que le depare mayores satisfacciones a uno y al entorno. Un camino que esté de acuerdo con la propia constitución física, con las capacidades, la familia, la propia filosofía, etc. En ese camino “feliz” seguramente será importante estar consciente de los condicionamientos que nos pueden afectar negativamente: el mercantilismo actual, clasismo idiotizante, sexismo, taras familiares, ignorancia en general.
Pero… ¿Hay una meta definida de antemano para ese camino? ¿Existe el camino verdadero?
Existe…para los que quieran inventárselo. Para los que quieran pertenecer al club del camino verdadero. Para los que quieran tener una vía crucis. Para los que quieran angustiarse por que el mundo se aparta de la verdad.
Para mí hablar del self o esencia como si fuera una entidad es una invención mistificante que nada bueno aporta.
Y que si la sociedad está enferma? - Me interesa el tema por el problema de la depresión.
El punto sutil está en que algunos le confieren existencia a un ideal. Y se cree que existe una verdad anterior o superior (que se va develando). Se cree que los monjes X del antiguo monasterio de Y encontraron el verdadero camino a través del símbolo Z y el mantra Om. O que el amor es el verdadero camino, o que hay una puerta, que se ve la rosa, que se rasga el velo… Bonito! y (perdónenme los que gustan de lo místico) enfermante.
Si comparamos la realidad que nos afecta (la locomoción, la tele, las conversaciones e intereses del general de la gente, las relaciones sentimentales, los proyectos de gobierno) con un ideal… estamos fritos.
Y los sicólogos no dan pie en bola. O bien declaran enferma a una buena persona que le es difícil vivir en un mundo con muchos estúpidos y valores ridículos o bien adhieren con ideas espirituales que agravan la desadaptación.
Estamos de acuerdo: la realidad se construye. Pero preocuparse de “LA REALIDAD” no tiene sentido. Insisto: es como el perro que persigue su cola.
Y gracias. De a poco, escribiendo, voy precisando mi postura.
Te mando un abrazo
Como agregado a propósito de sociedad enferma. Hay un libro muy bueno “El Eneagrama de la sociedad: males del mundo, males del alma” del siquiatra Claudio Naranjo. Es muy certero al explicar los males del mundo, parece beber de una antigua sabiduría… es tan bueno que dan ganas de pegarse un tiro.
No va por ahí la cosa. No hay ni ideal, ni pecado, ni camino perdido. Hay ideas sí que son más inteligentes que otras. Ideas que dan vida, que desarrollan, que dan gusto. Ideas que se pueden poner en práctica…. en la medida de lo posible.
Saludos cordiales
Perdona Ivan que vaya tan lenta respondiendo. Tus escritos me interesan mucho, y disfruto leyendote:) y pensando sobre tus ideas y percepciones:).
No puedo evitar no creer nada hasta que lo experimento (o lo experimentan otros que me parecen testimonios fiables). Por ello conceptos como espíritu, son relativamente creíbles, en tanto he conocido personas en las que confío con determinadas experiencias. Mäs yo misma, no he pasado por experiencias tan claras, por lo que no sé por mi misma, su existencia real (que más quisiera:). Es más el mismo concepto, puede existir, pero estar siendo mal percibido. Y una vez confirmado, a lo mejor, habría que rehacer el mismo concepto, no sé si me explico.
El camino verdadero, jaja, sí creo que existe, en realidad son “multicaminos”, jaja, es decir, cualquier camino que te lleve a encontrar tu propio equilibrio como ser humano, tu propia “paz interior”. Yo creo que ese es el camino verdadero. Ni más ni menos:). Y como bien dices, para ello, tienes que liberarte de programaciones sociales varias que te alejaran de saber lo que tú quieres (no lo que otros te han enseñado que querías). No creo que ese camino verdadero lleve a ninguna forma de angustia, todo lo contrario (aunque ser humano en si mismo, implica vivir también lo malo, el dolor, la angustia y todo eso, solo que desarrollar habilidades para llevarlo mejor, es parte de ese camino, creo yo:) (por cierto, no pertenezco al club del camino verdadero, jaja:)
Reconozco mi incultura, no conozco el concepto del “self”. Intentaré ponerme a ello, para responderte. Si te refieres a la esencia de lo que uno es o no es, yo más que una construcción abstracta y nuevamente condicionadora, procedentes de místicas varias, lo veo como la busqueda de aquello que te equilibra más, y te hace sentir mejor contigo mismo. De hecho ¿que más da lo que seamos si estamos muy bien con nosotros mismos? ¿Que más si eres o no capaz de verte en el espejo, si en realidad, estás disfrutando mucho más viendo un rayito de sol? El conocer el yo es lo de menos, lo que importa es que el yo, este contentillo y equilibrado, nada más:)
¡ Claro que la sociedad está enferma ¡ Y tan enferma. Las enfermedades sociales, son en realidad una extensión de las enfermedades individuales. Hoy de hecho, escribo un artículo sobre la opción de vivir en soledad, cuando te rodea una sociedad enferma, como una opción sana, en mi opinión. La depresión, que ambos compartimos creo, está claramente relacionada con unos formatos de sociedad, la depresión, no es independiente de la sociedad, no es un ente aparte. Los pensamientos que generan las ideas depresivas, nacen primero en el seno de una sociedad, provienen de ella. Los niños muy muy pequeños, sin influencia social todavia, no sufren de depresión (salvo sufrimientos fetales o aíslamiento afectivo - social desde el primer momento). Lo natural, sin influencia social, es sentirse bien. De esto no tengo ninguna duda. La depresión, surge con la interacción de la persona con sociedades enfermas, con las programaciones sociales de la misma, etc.
No se trata de ideas, o conceptos, se trata de experienciarlo por uno mismo o no hacerlo. Algunas ideas, pueden ser utiles para darnos “la idea” de como llegar a donde queremos. Pero somos nosotros los que tenemos que vivirlo, si no lo experimentamos no vale de nada. Esto tiene que ver con verdades superiores, anteriores o místicas varias. Si no tuvieses la idea transmitida por otros, de que esto existe, jamás pensarías en ello ni lo buscarías. Y si existe, quizá sea buena idea, que si es algo bueno para ti, sepás que exista para que puedas buscarlo.
No se trata pues de que sea un ideal no real. Sino unas ideas que reflejan la existencia o no de una realidad. Somos expertos en crear ideales sobre mentiras basadas en percepciones erroneas de la realidad (existencia de razas, de sistema económicos reponsables de nuestra felicidad o infelicidad, etc, etc) y de construir realidades en torno a estas mentiras (partídos políticos, racismos y xenofobias, feminismos y machismos, etc). Nos pasamos la vida distorsionando lo que en realidad son los otros. Y eso es lo que distrae de lo que sí es la realidad. Y es que sí hay una realidad, experiencial, y eso precisamente solo se pasa por la experiencia propia, si no lo pasas, será sencillamente otro ideal del que te hablan y carecerá de valor.
Hay psicologos y psicologos, como en todo. La gran mayoría en mi opinión, no son conscientes de la importancia que tiene su trabajo. Y no se lo toman con responsabilidad hacia el ser humano que tienen enfrente, solo es “un paciente”. Y por supuesto, prima lo que aprenden en la universidad en relación a lo que la persona es, que lo que ellos podrían entender si quisieran profundizar por si mismos, sin condicionantes.
Yo más que proocuparme por “la realidad” me preocupo, por no dejarme hipnotizar por la “no realidad”, seguir interiorizaciones sociales, programacions sutiles acerca de lo que soy, debo o no de hacer, debo o no de actuar. Es más ser libre de lo que otros me han dicho que tengo que vivir.
Es un buen truco, eso de hablar con otro, para poder aclararse uno mismo. A mi me funciona mucho:)
Me interesa muchisimo este libro que mencionas. Tomo nota:)
Otro abrazo para ti:)
Sirah