Cuando era niña, tenía un padrino (no “el padrino”:), que era muy, muy inteligente. Era un hombre que “a pesar” de haber nacido en un entorno campesino poseía una gran capacidad mental, siendo capaz de entender el mundo desde posiciones nuevas y especialmente abiertas. En una época en la que aún no existían “integrales”, él ya estaba suscrito a una revista del mundo de la medicina natural, por ejemplo.
Mi padrino tenía 2 hermanos. Uno de ellos estaba políticamente comprometido, justo en el periodo histórico que corresponde a la guerra civil española. Fue como tantos otros, asesinado y su cadáver enterrado en el Monte del Naranco de Bulnes
Mi padrino fue a identificar el cadáver de su hermano, de una fosa común, según me han contado. No quiero imaginar como tuvo que marcar su sensible espiritu tal experiencia.
No sé si fue él (murió cuando yo tendría 8 años) o algún otro familiar que le escuchó, me dijeron lo que sigue: Nunca expliques al mundo lo que piensas políticamente. Siempre habrá periodos de guerra y de paz. Y a uno sigue el otro, inevitablemente. La gente SIEMPRE se vuelve loca, y sencillamente ve en el otro “al malo”. Cuando estamos en periodo de paz, especialmente si es largo, no nos creemos NUNCA que puede llegar la guerra. Pero los que están enfermos en la sociedad, siempre encontrarán alguna razón para que llegue.
Mi padrino no consiguió convencer a parte de mi familia que sí participó activamente en política, aunque con el tiempo, esta parte, se dio cuenta de como la política tomada como ejercicio sincero de mejora social de los grupos sociales que están en peor situación.. era un ejercicio destinado al fracaso. Porque siempre se acaba desvirtuando todas la buenas intenciones “ideológicas”, por el hecho mismo de la perversión de la tenencia del poder de aquellos que dicen representar las “buenas ideologías”.
Estoy convencida de que habrá guerra. Personalmente lo entiendo mejor, desde que conozco lecturas budistas y especialmente las relacionadas con Eckhart Tolle y su concepto de ego-identidad. Pero de esto hablaré un poco más adelante.
He leído mucho desde entonces. Gran parte de lo leído, lo he compartido aquí. Es mi pequeño reducto de expresión, en un entorno social, que no me facilita la famosa libertad de expresión. Siempre digo que tengo pendiente la lectura de Ortega y Gasset, porque sólo conozco de su obra “La rebelión de las masas” http://es.wikipedia.org/wiki/La_rebeli%C3%B3n_de_las_masas, una frase que para mi es definitiva “la masa es un toro sin cabeza“.
Siempre me ha dado miedo la potencialidad agresiva hacia el ser humano individual, de la sociedad donde desaparece en su magma , el individuo auto-crítico, y auto-pensante. Esa sociedad que se convierte en algo parecido al final de la película “LA INVASIÓN DE LOS ULTRACUERPOS”, donde uno de los “integrados” en la nueva sociedad “alienigena”, señala al “DIFERENTE”, al “OTRO”. ¡ Es tan gráfico¡¡ Y tan real¡
En la actualidad vivo esto mismo. He aprendido la lección de mi padrino. He aprendido más cosas, por ejemplo, como existen métodos de control mental de la sociedad. Métodos que basan su eficacia en el desconocimiento y la ridiculización de la creencia de la existencia de los mismos. Mis estudios de marketing, me ayudaron mucho a comprender como son reales y como son eficaces. He aprendido como las personas enfermas que están en el poder, son capaces de utilizar muchos recursos a su alcance para conseguir que muchas personas “crean” pensar por si mismas, cuando piensan lo que piensan ellos.
He vivido la experiencia propia de pasar por el sistema educativo de 2 sistemas políticos diferentes: Una dictadura y una democracia. Y como quisieron manipular mi mente con estos sistemas en ambos. He visto en carne ajena, como salen fábricas de niños controlados de los colegios, que repiten como loros lo que los políticos en el poder quieren que repitan-esto, en particular, ha sido una experiencia sorprendente para mi-.
Como Buda decía (lo hubiera dicho, cualquiera otro, me es igual de quien hubiese procedido), no puedo quedarme impasible ante el sufrimiento de otros. Creo que estoy enferma de empatía. Por ello, me da tantísima pena, ver como se priva de libertad individual a tantísimos SERES limpios para convertirlos en seres enfermos destinados a dañar a otros seres, como el final de la película antes mencionada. Me dan pena ellos, y me dan pena los que vamos a resultar dañados, aquellos que hemos decidido hace mucho tiempo, pensar por nosotros mismos, y no entregar nuestras ideas a absolutamente ningún grupo social.
La realidad no es etiquetable. No es etiquetable ni simplificable. Ser de izquierdas no implica ser de izquierdas. Ser de derechas, no implica ser de derechas ¿Lo entiendes?. Lo que algunos llaman libertad excluye, margina, y daña a otros seres. ¡El poder del pensamiento único es tan doloroso para las víctimas¡.
Me encantaría poder marcharme del lugar donde vivo, para que las hordas fanáticas no conscientes, previamente trabajadas por el poder, no interfieran en mi necesidad de contar lo que pasa aquí y al menos, pueda contarlo en el futuro. Por lo que sé, hay muchos más que si pudieran se marcharían también.
