¿Eres de verdad solidario o solo crees que lo eres? Ayudando a una persona real


 Este es el artículo escrito por mi amiga María en su blog, pidiendo ayuda de todo tipo para un amigo común en una situación desesperada de verdad. Si creeis que podéis ayudar de alguna manera, ruego me lo hagáis saber, u os comuniqueis directamente con maria en maripigen@yahoo.es

http://haciendo-camino.blogspot.com/2007/02/dinero-versus-humanidad_25.html

Dinero versus Humanidad

“Cuando hay dinero por el medio los amigos no existen”

Supongo que se puede pensar que soy una utópica por creer que solo es un tópico y no la cruda realidad de todas las personas del Planeta Tierra.

“Recuerdo como mis padres intentaban meter esta idea en mi cabeza, pero yo siempre me he negado a tomarla como una verdad inapelable”

Ahora voy a tener la ocasión de poder comprobar mi teoría: Todavía quedan personas humanas en el mundo que continúan siendo humanas a pesar que se hable de dinero. Se ha publicado en el web Cadena de Favores una petición de ayuda que va a ser una dura prueba para todo aquel que quiera ser solidario porque va en contra totalmente de este tópico… y supongo que existen los suficientes timos como para que quien lo lea recele, solo unos cuantos, los que nos conocemos y sabemos que hacemos lo que estén en nuestra mano por ayudar en una causa noble, sabemos que todo lo que se pretende es ayudar y no llenar los bolsillos de nadie.Ahora te pediría que no cerrases está página y continuaras leyendo… por favor. Esta es la petición de ayuda publicada:____________________________________________

Hola a todos,

Vamos a presentar una petición de ayuda un tanto singular. Se trata de ayudar a un compañero de este grupo quien de momento no nombraremos, y no nombraremos no porque no queramos que nuestro colaborador no se entere de esta petición ya que está totalmente de acuerdo, sino porque reside en un país cuyo régimen es tan coartivo que revisan incluso los correos y cualquier intento de salir del país puede ser penalizado con la cárcel.images1.jpg

A estas alturas supongo que muchos de vosotros ya sabréis de que país os estoy hablando y quizás alguno ya sepáis a quien nos referimos. De momento vamos a dejar el anonimato y si alguno de vosotros está interesado en saber de quien se trata y escribirle directamente dándole muestras de apoyo y solidaridad que me lo haga saber y yo le mandaré sus datos a nivel particular, entended que al ser un grupo abierto en internet se han de extremar las precauciones para evitarle riesgos innecesarios).

Os adjunto un breve recorte que he encontrado donde habla de la situación que viven estas personas:

La gran mayoría no dispone de automóvil, acceso a Internet o teléfono móvil. Según datos del propio gobierno, el salario medio mensual es de …, lo que equivale a menos de 15 euros al mes. Por tanto, de acuerdo a la definición de la ONU, el …… medio está por debajo del umbral de pobreza extrema en lo relativo a sus ingresos, al ganar menos de un dólar al día. A ello deben sumarse graves crisis estructurales en el transporte, la vivienda y la energía. Frente a esta realidad de millones de ….. que tienen que buscarse día a día los medios para subsistir, unos cuantos dirigentes asociados a las altas esferas políticas y militares controlan cuantiosos recursos económicos.

 

A esta persona la conozco ya hace bastantes meses y a pesar de su situación y de la cantidad de años que desea poder prosperar fuera de su país ya que dentrimages22.jpgo es imposible nunca me ha dado muestras de intentar conseguir su deseo a “costa de lo que sea”, de hecho entró en este grupo con la intención de ayudar y no de pedir ninguna ayuda. He sido yo la que le he animado para que vuelva a intentar salir de su país y encontrar una vida mejor que creo que se merece por la calidad humana que tiene.

 

Hasta ahora, un grupo de personas, hemos trabajado para obtener información acerca de como ayudarle, y tenemos un plan de acción más o menos marcado (que me vais a permitir que no os relate públicamente, y reitero quien desee conocerlo que nos lo haga saber y se lo explicamos a nivel privado). A esta operación la hemos llamado Operación Otoño: FALL (Fuga A La Libertad)

Los condicionantes más importantes con los que nos encontramos son:

  • Control total y absoluto del gobierno para la salida del país.
  • La llegada a un país tiene que ser por una de estas tres vías:
    • Por turismo (condicionado a un periodo de tiempo pasado el cual lo deportan y ya no podría volver a intentar salir, y aún así debe presentar muchísimos papeles de alguien que avale su estancia en el país de destino)
    • Por trabajo (necesita un contrato de trabajo en el país de destino y una serie de papeles que la empresa debe cumplimentar) también se ha mirado esta vía pero para conseguir un trabajo en el extranjero necesita poder visitar a la empresa que le contrataría en el país como mínimo para una entrevista previa cosa que como podréis ver le es totalmente imposible)
    • Por matrimonio (nuestro amigo descarta totalmente esta opción porque cree que no es la vía adecuada ya que no desea engañar a nadie, claro que le gustaría formar una familia pero por amor, no por interés)
    • Por asilo político (son muchos los países donde se puede pedir asilo político pero muy pocos los que pueden “casi” asegurar que no lo van a deportar a su país, y como decía antes una deportación podría suponerle muchos problemas legales y la imposibilidad de salir del país para el resto de su vida.
  • Control absoluto por parte del gobierno de todos los medios de comunicación, incluido internet, nuestro compañero se vale de su trabajo en una empresa que tiene acceso a internet para sus comunicaciones de lo contrario sería imposible.

  • Nulos recursos económicos, nuestro “apadrinado” cobra al mes menos de 30 euros al cambio y eso que tiene un buen puesto para una importante empresa de allí, estos ingresos no le permiten ahorrar nada en absoluto y mucho menos las cantidades que se requieren no solo para viajar sino para obtener la documentación necesaria para ello.
  • Ausencia de solidaridad económica para con los ciudadanos de ese país (y esto os lo digo porque a pesar de que existen muchas preocupación al respecto de su situación, y muchas organizaciones simpatizantes con ellos no hemos podido encontrar (de momento) ninguna que ayude económicamente cuando una persona decide finalmente marchar del país y aún conociendo que este es el mayor problema con el que se encuentran.
  • Todos estos problemas llevan a muchos a salir del país a través de medios poco “éticos” (engañar a personas para casarse) o poco legales (tráficos de drogas o tráfico de personas) con lo que la imagen que ofrecen a otros países es de que son personas de poco fiar. Otros que no cuentan con poder obtener relaciones con el exterior y no desean practicas poco dignas son los que optan por arriesgar sus vida en el viaje.
  • La situación geográfica del país impide que la salida del mismo se realice a pie.

El coste económico para que pueda salir (incluyendo papeleos, tasas, visas y transporte mínimo) puede llegar a superar los 1.500 euros. y para que pueda entrar dónde la aseguran asilo político unos 4.000 euros más. Para muchos de nosotros es una alta cantidad pero que bien se puede llegar a asumir si ahorramos durante un tiempo o pedimos un préstamos, para ellos es imposible.

Cuando creamos el grupo encadenados no pensamos que fueramos a necesitar solicitar a nuestros integrantes ayuda económica pero creemos que la cuestión bien merece la pena, no deseamos que nuestro compañero se juegue la vida en el mar y luego corra el riesgo (si no ha muerto en el intento) de ser de nuevo deportado a su país, encarcelado y limitado para toda su vida.

Nuestra petición no habla de cantidades mínimas, ni cuotas, ni nada por el estilo, acorde con la filosofía de nuestro grupo todo es voluntario y la voluntad tiene la medida que cada uno quiera poner, así que vuestra participación solidaria en forma de dinero tiene que ir por la misma vía.

El dinero tanto puede salir de “vuestro bolsillo” como de personas a las que podáis conocer y que deseen ayudar a un “ser humano” a ser libre, cuyo único delito ha sido nacer en su país, que necesita una pequeña cantidad económica, así que podéis utilizar este comunicado para difundirlo si creéis que le puede ayudar. Da lo mismo si quieres aportar 10 o 400 euros (dolares o la moneda de la que dispongas), poco a poco crimages.jpgeemos que se puede conseguir. Nuestro apadrinado no tiene prisa, lleva 40 años viviendo en esa “cárcel sin barrotes” así que unos meses más no tienen mayor importancia, lo más importante para él es conocer ahora que NO ESTA SOLO y que las personas que le quieren QUIEREN AYUDARLO.

Si deseas colaborar económicamente, por favor responde a este correo y te daremimages3.jpgos todos los detalles sobre como hacerlo, si quieres más datos se le enviará toda la información que solicites y si quieres formar parte del “comité” de organización con tus ideas y sugerencias también estamos entusiasmados con que colabores.

Recuerdo mi dirección de correo: maripigen@yahoo.es

Recibid un cordial saludo,

Como evitar que una foto nos salga movida. Ley de inversa de la focal


Ley de la Inversa de la focal

Este concepto nos dice como conseguir sacar la foto de tal manera que no salga movida, en argot fotográfico “sin trepidaciones”.

Esto se consigue con la ley de la inversa de la focal, que consiste en disparar a una velocidad inmediatamente superior a la la inversa de la focal que utilicemos.

Formula: Velocidad de disparo = 1/focal usada para hacer la foto (o lo que es lo mismo 1 / por la distancia focal con la que estés enfocando en ese momento  (en mm)

Ejemplo:  Si tienes un zoom de 28-135 mm (lo puedes ver escrito en el tambor del propio zoom), y el enfoque lo tienes situado en la distancia focal de este objetivo de 80 mm (esto lo verás habitualmente en la pantalla), la focal a considerar en este ejercicio, son los 80 mm de Distancia Focal que son con los que estás enfocando a tu motivo en este momento.

La formula a aplicar para evitar trepidaciones, sería pues: 1/80 mm, es decir, tendrías que utilizar la velocidad de obturación, inmediatamente superior, para que no te salgan movidas.

Según la cámara puede variar alrededor de 1/125, más arriba, más abajo. Usando esta velocidad de obturación (1/125) cuando estamos usando una distancia focal de 80 mm, garantizamos que la foto no nos trepide (salga movida)

 ¿Queda entendido:?

Iniciativa universalista socialista. Carta a la Militancia Socialista de Socialistas en Positivo


 No me pronuncio políticamente en una dirección muy concreta. Quizás porque creo en una opción universalista muy, muy minoritaria. Asumo que salvo cierto contenido de Ciudadanos de Cataluña, no hay muchos partidos que representen mi opción tan “particular”. Sin embargo me he encontrado con un grupo “disidente” del Psoe (Partido Socialista Obrero Español, para lectores que no sean de España), que adopta unas fuertes actitudes universalistas. Por ello, me interesa darlo a conocer desde aquí, para la reflexión:)

Carta a la militancia socialista

Apreciado compañero, apreciada compañera, como militantes del PSC preocupados por la deriva nacionalista de nuestro partido, deseamos compartir contigo nuestras reflexiones. Bajo la presidencia de Pascual Maragall, nuestro gobierno ha impulsado la redacción de un nuevo Estatut para Cataluña. El objetivo de fondo, expresado de manera explícita por el propio presidente, es definir un nuevo marco de relaciones entre Cataluña y España que supere el modelo igualitario de Constitución desarrollado por Felipe González y que dé paso a un segundo periodo constituyente inspirado en una “asimetría” federal.
Durante este debate sobre el Estatut nuestro partido ha dejado claro su convencimiento de que el catalanismo es el único modelo político posible (natural e incuestionable) para Cataluña. En nuestra opinión, esta posición ideológica de base —que no toma en cuenta a los numerosos ciudadanos de Cataluña que, siendo catalanes, no son catalanistas— condena al fracaso cualquier intento de nuestro partido de obtener una mayoría real de gobierno.

El catalanismo encierra al PSC en los límites marcados por el nacionalismo. Al dejar fuera del ámbito político a todos los catalanes que no son catalanistas, el PSC abona el terreno a los nacionalistas. Esto nos ha conducido a una situación política viciada, en la que una comunidad como Cataluña, donde el soberanismo es sólo residual, tiene unos representantes políticos mayoritariamente soberanistas. Por añadidura, pese a ser una posición minoritaria en Cataluña, este soberanismo condiciona incluso la política del resto del país.

Creemos que ha llegado el momento de poner en cuestión el catalanismo que define nuestro partido. Han pasado ya más de 25 años desde que los fundadores del PSC decidieron que socialismo y catalanismo serían las dos caras indisociables del mismo proyecto. El catalanismo cumplió con su función de prestigiar lo que había sido injustamente atropellado. Pero la realidad del país ha cambiado y el partido debe cambiar con ella.
Ser catalanista en 1977 era dar voz a quienes no la tenían, ser catalanista en el 2005 es quitársela a quienes también deberían tenerla.

Es preciso que el PSC abra el campo de la política. El PSC no puede perseverar en mantener fuera de juego a buena parte de su electorado potencial. Tanto por honradez como por estrategia política, el PSC debe dirijirse a todos los ciudadanos de Cataluña, sean o no sean catalanistas. Estamos seguros de que en Cataluña existe espacio político para defender abiertamente, sin miedo y sin eufemismos, un proyecto común. La realidad catalana del presente es mucho más rica y diversa que lo que su Parlamento dice de ella. Si alguna misión histórica le corresponde hoy a nuestro partido, ésta es la de proponer un nuevo modelo de país abierto y plural, no identitario, en el que todos sus ciudadanos podamos sentirnos incluidos.

Para avanzar en esta línea, proponemos que nuestro partido tome en consideración las doce peticiones que formulamos seguidamente:

1. El PSC debe ceñirse al discurso socialista
Denunciamos que el socialismo en Cataluña está impedido por el catalanismo. Los
planteamientos identitarios “homogeneizadores” como los que defiende la cúpula del PSC son incompatibles con el discurso de una izquierda moderna y pluralista. Desde su constitución hace más de seis años, Ágora socialista viene reivindicando que el PSC se ocupe de la actualización del pensamiento de izquierdas, de redoblar sus esfuerzos en defensa del Estado de bienestar, de atender, en fin, los asuntos que realmente interesan a la inmensa mayoría de los ciudadanos: corregir las desigualdades, ampliar la justicia social en los ámbitos de salud, cultura, enseñanza y vivienda, ensanchar las libertades, fomentar las políticas de trabajo y empleo, desarrollar la industria, el turismo y el comercio…
Sin embargo, según Pascual Maragall, las políticas identitarias deben ser previas a esta acción política. ¿Por qué motivo? Tal vez el demos catalán ya existente no sea de su gusto y considere necesario crear otro más “apropiado”… Recordamos al señor Maragall que la Generalitat ya tiene un “pueblo” para el que gobernar: el conjunto de ciudadanos que conformamos la comunidad política catalana. El demos no debe identificarse como una comunidad de creencia. Consideramos que es muy negativo para Cataluña que el catalanismo político se obsesione por cohesionarnos identitariamente: no queremos que se nos religue en torno a una identidad uniforme, no queremos que la acción política se supedite a la  construcción de la nación, no queremos que se pongan más fronteras a la ciudadanía. El demosque desea crear el catalanismo político ya existe, no hay que “normalizarlo”, sino respetarlo.

2. El PSC debe dejar de ser nacionalista
Denunciamos que el catalanismo del PSC es en realidad un nacionalismo implícito. De hecho, el nacionalismo en Cataluña obtiene sus mayores éxitos con la colaboración imprescindible del PSC. El catalanismo político es una estrategia: gracias precisamente a que no se reconoce como nacionalismo puede avanzar sin obstáculos hacia sus metas, que apenas se diferencian de las del nacionalismo explícito que hemos padecido hasta la fecha. Entre el nacionalismo explícito y el implícito la diferencia fundamental no es de fines, sino de medios (la calculada ambigüedad catalanista es más efectiva). Denunciamos que tras la pretendida superación del debate entre nacionalistas y no nacionalistas existe una estrategia diseñada por ERC y reconocida por sus dirigentes: lograr que todos los votantes seamos oficialmente catalanistas —lo sepamos o no, lo
queramos o no—, una vez que se ha logrado que no exista vida pública al margen del
catalanismo. Nadie se puede declarar “no catalanista” si desea participar en la política… o incluso en la sociedad.

La deriva nacionalista del PSC es tan acusada que en los últimos años se manifiesta incluso en la escenografía de nuestros actos: la desaparición de las banderas socialistas en los mítines, la presencia solitaria de la senyera —incluso de la estelada— y del himno de Els Segadors en distintos actos, la desaparición del castellano como lengua habitual en reuniones, documentos, etc., o incluso el guiño de nuestro anagrama, donde la “C” tiene mayor importancia que la “S”… Estos “detalles sin importancia” son en realidad un síntoma del virus que el nacionalismo ha inoculado al discurso socialista. Nuestro mensaje y nuestra acción política se ven perjudicados por aquellos que defienden que PSC y PSOE deben ser partidos independientes, por aquellos que consideran que para ser socialista en Cataluña es imprescindible ser catalanista. Estos “liquidadores” del PSC-PSOE llevan años ocupándose de sacrificar lo más característico del programa socialista (políticas sociales, solidaridad, libertad, lucha contra la discriminación — también por razón de lengua y cultura—, erradicación de la pobreza, justicia, etc.) en aras de su ilusión identitaria.

3. El PSC debe atender a sus bases
Denunciamos que el discurso oficial del PSC se distancia cada vez más del sentir mayoritario de sus bases. El catalanismo nos conduce a un socialismo en negativo, pues supone anteponer lo propio a lo justo (lo cual lesiona el principio de solidaridad) y definir lo propio desde criterios de identidad (lo cual lesiona el valor del pluralismo). A pesar de ello, la ausencia de autocrítica hace que desde posiciones progresistas sea hoy tan difícil superar el catalanismo como difícil fue en su día renunciar al marxismo. Para lograr que este pensamiento único haya calado hondo en el discurso de nuestro partido, la élite catalanista del PSC se ha servido de la espiral de silencio, una estrategia que le ha permitido ganar el debate impidiendo que se produzca.
Las causas de la lengua, la nación y la relación con el PSOE son algunos de los temas tabú sobre los que no se permite mostrar el menor desacuerdo, so pena de ser marginado. Condenando al silencio a buena parte de su militancia, esta élite catalanista ha ido alejando paulatinamente el partido de su electorado natural. Pero cada vez se hace más patente la separación entre las ideas de las bases y la dirección política; cada vez es mayor la frustración ante la acción política de los miembros socialistas del Govern. Por ello decimos que es preciso estimular la militancia y la participación de los afiliados y de los simpatizantes dentro de un marco permanente de debate y acción política. El PSC debe colaborar en la profundización de la democracia interna y la renovación política y organizativa del partido: es necesario romper la espiral de silencio.

4. El PSC debe atender a la realidad de Cataluña
Denunciamos que el catalanismo acentúa la fractura entre la Cataluña real y la Cataluña oficial. Durante dos décadas de normalización y de apoyo al “hecho diferencial”, el nacionalismo ha defendido que la parte “diferencial” de nuestra cultura es la única que nos es “propia”, y que lo que compartimos con el resto de españoles es “impropio” de los catalanes. Así el nacionalismo, con la complicidad “implícita” del PSC, ha creado una identidad falsa para Cataluña, que sólo se corresponde con su ilusión identitaria. El discurso oficial del PSC no acepta que la identidad de Cataluña no es otra cosa que la suma de las identidades de los catalanes. El catalanismo del PSC sí acepta, en cambio, el modelo nacionalista de país y sigue gobernando para una Cataluña que tiene más que ver con la ficción normalizada que representan las series de TV3 —donde todos los personajes, desde una portera hasta un director de multinacional, pasando por un camarero o un taxista, hablan un catalán fabriano— que con la Cataluña real.

Con su empeño por privilegiar todo hecho diferencial, el catalanismo ha pretendido hacernos creer que lo que nos diferencia —con frecuencia interesadamente exagerado, incluso inventado— es lo “único” que nos caracteriza. Por el contrario, los estudios sociológicos demuestran, por ejemplo, que Barcelona es, inmediatamente después de Madrid, la provincia con menor “hecho diferencial” de España, o dicho de otro modo: los barceloneses somos, tras los madrileños, lo más parecido que existe a un “español tipo”. ¿Acaso El cor de la ciutat es más catalán que la película Tapas? ¿Isabel Clara-Simó es más catalana que Juan Marsé? ¿Els Pets son más catalanes que Estopa?… Los catalanes que han sido ignorados durante más dos décadas por el nacionalismo conservador hoy siguen siendo ignorados por el catalanismo. El PSC debe dejar de utilizar la política como elemento compensador de las dinámicas sociales. El
PSC no debe seguir dando la espalda a la realidad.

5. El PSC debe atender al presente de Cataluña
Denunciamos que, con la voluntad del PSC, en el nuevo Estatuto “el autogobierno de Cataluña se fundamenta en los derechos históricos del pueblo catalán”. Nuestro partido rechaza el concepto de “derechos históricos” para legitimar el “blindaje” de todas las competencias, pero lo considera esencial para justificar el autogobierno de Cataluña y las competencias en materia de lengua, cultura, derecho civil y organización territorial. Sin embargo, desde un socialismo en positivo debemos negarnos a admitir que la historia sirva de excusa para reclamar privilegios y no podemos aceptar otra legitimidad para la acción política que la fundada en el presente. Toda alusión a la nación catalana busca su referente identitario en una supuesta realidad histórica, anterior al Decreto de Nueva Planta y, muy en especial, anterior a las grandes migraciones que han tenido lugar a lo largo del siglo XX y que han cambiado de una manera profunda la realidad social del pueblo catalán. Para el catalanismo, la pluralidad de la Cataluña de hoy no es el fruto de siglos de convivencia, de matrimonios, de millones de desplazamientos e inversiones, de ilusiones y proyectos compartidos…, sino el odioso resultado de una guerra civil que hay que enderezar (“normalizar”) para resarcir a la Nación catalana.

En efecto, del discurso catalanista se deduce que la Nación catalana es un organismo “histórico” superior al individuo y anterior a cualquier voluntad asociativa: Cataluña sería una entidad distinta de los individuos que la componemos, con unas características esenciales, permanentes, que no dependen del albur de la voluntad democrática de los ciudadanos ni se ven afectadas por la mudanza de los tiempos. Más bien al contrario, como se trata de “un hecho incuestionable que precede al derecho” (en palabras de Joaquim Nadal), son los ciudadanos catalanes quienes debemos adaptarnos (“normalizarnos”) a esas características esenciales de Cataluña para
preservar o recrear la identidad nacional.

Reflexionar sobre la historia es lícito, emotivo, entretenido…, pero de lo ocurrido en el pasado no pueden derivarse derechos políticos que puedan exigirse en el presente. Los territorios más felices son aquellos que no han tenido que cargar con la pesada losa de su historia. Rectificar el presente de Cataluña para acercarlo a sus mitos del pasado es empobrecer irremediablemente — y en todos los sentidos— su futuro.

6. El PSC debe garantizar el respeto a la pluralidad
Denunciamos que en Cataluña se está avanzando hacia un modo de organización política que no garantiza el pluralismo y la igualdad de derechos. Las políticas identitarias son muy peligrosas. Hannah Arendt describió tres pasos en el camino hacia el totalitarismo:

1. El primer paso se da cuando se permite que la identidad colectiva del “pueblo”
prevalezca sobre la libertad del individuo. Este paso se ha dado ya en Cataluña, donde
las políticas de cohesión social tienen como fin la creación de una “nación catalana”
religada en torno a una lengua y una cultura únicas. Los catalanistas equiparan el justo
reconocimiento de las minorías con la injusta aprobación de todo tipo de restricciones
de derechos individuales en el seno de esas minorías.

2. El segundo paso se da cuando a un “pueblo” definido de una manera concreta se le
reconocen unos derechos “históricos” en exclusiva sobre un territorio determinado. El
resto de personas quedan excluidas de esa relación privilegiada con el territorio donde
viven, pues tienen identidades o sentimientos de pertenencia “impropios” y sólo serán
consideradas ciudadanas de pleno derecho en la medida en que se “rediman” de su
herencia o costumbre y adopten la identidad “propia del país”.

3. El tercer paso se da cuando el “pueblo” religado y unido en torno a una identidad
cerrada (primer paso) y constituido en nación con derechos en exclusiva sobre un
territorio (segundo paso) reclama su derecho de autodeterminación, que no es otra cosa que la voluntad de secesión de un “pueblo” para hacer coincidir “nación” (comunidad identitaria de unos cuantos) y Estado (organización política de todos).
Las entidades políticas con intereses contradictorios —y una comunidad libre de ciudadanos lo es por definición— nunca pueden ser sujetos de derechos colectivos, pues siempre habrá algún “conductor” del pueblo que se sienta capacitado para interpretar rectamente la voluntad general, con la iluminación suficente para decidir cuál es el genuino interés de ese pueblo, su inalienable “derecho histórico”. Queremos que el Estatuto sume al conjunto de sus ciudadanos y reconozca expresamente la realidad plural de Cataluña. La pretendida “identidad” de Cataluña no es otra cosa que la suma de las identidades de los catalanes. Exigimos al PSC que lleve a cabo una política de reconocimiento de la diversidad cultural catalana: las personas tienen identidades múltiples y todas son acreedoras de iguales derechos de ciudadanía. Una idea de ciudadanía que se vincula a la identidad oficial del “pueblo” es, por definición, excluyente y reaccionaria, ajena a la cultura política de la izquierda y contraria a las identidades de los ciudadanos.

7. El PSC debe renunciar a institucionalizar el concepto de “nación”
Denunciamos que la voluntad de constituirse como “nación” es la clave de bóveda del
nacionalismo. El nacionalismo nunca nombra la “nación” en vano. Introducir este término en el Estatuto no es en absoluto una trivialidad, sino que está en la base de la estrategia nacionalista diseñada hace años y que sigue avanzando con éxito: paso a paso, alcanzar pequeños hitos graduales que no despiertan rechazo gracias a su aparente intrascendencia, pero que favorecen el logro del siguiente hito. Detener el avance nacionalista en el tercer paso del punto anterior (o sea, no conceder la autodeterminación, como desea ERC), concediendo el segundo (o sea, aceptar la existencia de una nación de identidad homogénea, con privilegios sobre un territorio,
como desea el PSC), es un grave error, porque no sólo no frena el avance del nacionalismo, sino que lo fortalece al legitimar las inevitables reivindicaciones de futuro: “¿Si somos nación, por qué no tenemos Estado?”, oiremos en pocos años. Igual que la mención a los “derechos históricos”, la mención a la “nación” es un “caballo de Troya” de los grupos soberanistas.

Quienes afirman que Cataluña es una nación tratan de cimentar su apuesta política en al menos uno de estos tres pilares: historia, cultura o voluntad del pueblo. Como ya hemos dicho, desde principios socialistas no es admisible que de una determinada lectura de la historia se deduzca la existencia de una nación, como tampoco es admisible desde el socialismo construir una nación a partir de elementos identitarios culturales. En cuanto a la idea de la “voluntad de autogobierno expresada a lo largo de la historia” —lo que los catalanistas llaman la “conciencia nacional”—, desde el más puro respeto a la democracia sólo podemos afirmar que ese plebiscito popular no se ha producido: aunque nuestros representantes parlamentarios defiendan de manera unánime que Cataluña es una nación, en la calle esa opinión es respaldada por una minoría (según una reciente encuesta de La Vanguardia, por un 21% de los catalanes). Cada ciudadano puede denominar a Cataluña como quiera; jurídicamente, en cambio, la cuestión es distinta: que la palabra “nación” figure en un texto jurídico la convierte en un término gramatical con valor normativo, con fuerza jurídica y con importantes consecuencias políticas. Defender en estas circunstancias que el Estatut consagre a Cataluña como una nación, pretendiendo ocultar todo lo que se esconde tras este término, es asumir el credo nacionalista.

¿Cómo se define la Nación catalana? ¿Son catalanes, por ejemplo, quienes tienen el castellano como lengua propia? Los catalanistas nos han dejado bien claro que la lengua no es un mero instrumento de comunicación valorable por su extensión, ni la lengua habitual de cada ciudadano, ni siquiera, necesariamente, la de la mayoría… Para Maragall, la lengua es “el ADN del pueblo”, una característica esencial del cuerpo político independientemente de su realidad y peso como fenómeno social. Para los catalanistas, “la lengua es el vínculo de unidad de los catalanes, el alma misma de la Nación, pues sólo en la lengua se manifiesta y se acuña la totalidad del carácter nacional…”. Así las cosas, si se sanciona por ley la existencia de una Nación catalana, ¿en qué situación quedarán los ciudadanos catalanes que no formen parte —por voluntad o por fatalidad— de esa Nación?

8. El PSC debe llevar la iniciativa política
Denunciamos el seguidismo de nuestro partido del discurso de ERC. Somos conscientes de que también entre los dirigentes del PSC hay quienes se sienten muy incómodos compartiendo la acción de gobierno con estos defensores de la exclusión. Conocemos su análisis: “Pactar con los fanáticos de ERC —se justifican— es necesario para evitar un frente soberanista CiU-ERC en Cataluña”; pero no compartimos su estrategia. En primer lugar, porque reducir el terreno de juego político al ámbito nacionalista implica disminuir nuestras posibilidades de obtener una mayoría real en Cataluña: no podemos renunciar a que el PSC dé respuesta a todo su electorado y represente también al voto tradicionalmente desatendido; el PSC tiene la obligación de evitar que otras iniciativas al margen del socialismo puedan recoger parte de este voto.
En segundo lugar, porque ninguna razón estratégica para obtener poder político justifica el abandono de los principios del socialismo. Pedimos que el PSC marque nítidamente las distancias con el discurso de ERC, hegemónico en el tripartito. Si esto no es posible, mejor será mantener la dignidad desde la oposición que envilecerse desde el poder. El pensamiento y la acción política de ERC son progresistas sólo de nombre: su compañía nos deslegitima. En el resto de Europa sus planteamientos políticos son asumidos únicamente por partidos ultranacionalistas y derechistas que defienden modelos de sociedades de privilegio, cerradas en sí mismas y en las que no todos sus integrantes tienen derecho al mismo reconocimiento oficial.

9. El PSC debe tener una relación federal con el PSOE
Denunciamos que la relación entre PSC y PSOE no atiende al significado de la palabra federal. El PSC se ha ido desnaturalizando como partido marcando las distancias con el PSOE y configurando su relación como confederal. Este tipo de relación limita los derechos de sus militantes, ya que la participación en la conformación de la voluntad del PSOE no resulta de su voluntad, sino de la de sus elites: no existe una relación de militancia directa. Las bases del PSC no ganamos nada con este modelo, al contrario: perdemos la posibilidad de conformar la voluntad del partido resultante de la federación. Este modelo, sin embargo, sí es interesante para la cúpula dirigente, que por un lado puede prescindir de la opinión de sus militantes —que ven así secuestrada su posibilidad de intervenir en asuntos del partido federal que le conciernen— y por otro lado, y como consecuencia de lo anterior, puede actuar ante el PSOE como una voz
única territorial, que no transmite adecuadamente el pluralismo interno existente en el PSC. Con este modelo, toda “distancia” entre el partido federal y el partido federado redunda siempre en beneficio de la cúpula dirigente, que ve aumentado su poder.
Por ello no es de extrañar que incluso las siglas PSOE hayan desaparecido de nuestro anagrama. Además, no deja de ser una incongruencia decir que España es un estado federal y al mismo tiempo propiciar una estructura de partidos cuyos lazos sean confederales. A no ser que lo que se pretenda sea exportar el modelo “federal” descrito a la relación entre Cataluña y España. Esto sería muy preocupante, ya que supondría una limitación de los derechos de los ciudadanos catalanes, cuya voluntad ya no tendría una representación directa en la conformación de la voluntad federal, sino que estaría siempre mediatizada por la voluntad de la oligarquía local dirigente.

Por otra parte, este modelo de relación confederal, de distanciamiento del PSOE, nos aleja de la realidad de nuestros votantes, que nos identifican con el PSOE. Muchos de ellos nos votan sólo gracias a esta relación con el PSOE. Si seguimos trabajando para ser un partido diferente, corremos el riesgo de que, como sucede en las elecciones autonómicas —cuando más claramente se visualiza la diferencia—, una gran parte de nuestro electorado potencial se sienta huérfano de opción política y deje de votarnos.

10. El PSC debe destapar el oasis catalán
Denunciamos que el catalanismo utiliza la reivindicación nacional para desviar la atención de la acción de gobierno. El PSC ha contribuido a que en el pequeño mundo de la política catalana se consolide una política de falta de transparencia que se traduce en la ausencia de exigencia de responsabilidades políticas. Episodios como el del 3% han generado en nosotros un sentimiento de desconfianza y decepción que va a ser difícil de superar: lo importante no ha sido aclarar si ha habido pago de comisiones ilegales, sino buscar a toda costa el consenso para el Estatut de la nació.
El oasis catalán es un “hoy por ti mañana por mí”, un agradable sentimiento de seguridad para los políticos directamente proporcional a un desagradable sentimiento de fraude para el electorado. Por cierto, el auténtico autogobierno no es una cuestión de proximidad, sino de participación y control de la acción del gobierno. Y de hecho, la experiencia nacionalista nos está demostrando que la proximidad puede servir para lo contrario: blindaje de las elites, medios de comunicación acobardados, clientelismo empresarial y políticos que se han socializado juntos y que resuelven en comidas de amigos lo que deberían debatir en el Parlamento.

11. El PSC debe ocuparse de mejorar la gestión de gobierno
Denunciamos que el catalanismo del PSC empobrece Cataluña, no sólo cultural, sino también económicamente. Una de las acusaciones del PSC más recurrentes —y mejor fundamentadas— al nacionalismo conservador fue la de no gestionar con eficacia los recursos de que disponía y practicar una política victimista que ocultara todos sus fracasos de gestión. Pues bien, parece que el pujolismo ha generado unas inercias difíciles de corregir: tras constatar que la riqueza de Cataluña crece en proporción inferior a la de otras regiones españolas y europeas comparables, nuestros responsables políticos han reaccionado como sus antecesores en el poder, atribuyendo la decadencia económica al expolio al que nos somete el resto de España. El catalanismo nos
propone su solución: la única vía posible para que Cataluña vuelva a ser próspera es reducir la solidaridad con el resto de España y recuperar el concepto de saldo fiscal (concepto que, como bien nos recuerda Felipe González, fue reintroducido por Margaret Thatcher en la discusión del cheque británico). Nada se dice, sin embargo, del despilfarro que supone desviar recursos públicos desde la inversión productiva para fines exclusivos de exaltación patriótica, nada se dice de las desventajas económicas que generan las políticas identitarias —pérdida de mercados y creciente rechazo con riesgo de boicot, desaprovechamiento de oportunidades, suspensión de programas de inversión, deslocalización de empresas, ruptura del mercado de trabajo nacional, multiplicación de gastos no productivos, esclerosis de estructuras subvencionadas, freno a la iniciativa, barreras de entrada y promoción para los trabajadores, disminución del crecimiento económico…—, nada se dice de los problemas de gestión que ocasiona la selección de las personas que ocupan altos cargos con responsabilidades públicas más por su adhesión a la causa nacional que por su cualificación… El catalanismo sigue empeñado solamente en “ser” o en “tener más poder”, en lugar de en “hacer algo” con el que poder que ya tenemos. Nosotros pedimos al PSC que la acción de nuestro gobierno se concentre en modernizar el país, en promover la prosperidad de sus ciudadanos y en mejorar la gestión y la eficiencia de su administración y recursos públicos. La obsesión nacionalista debe dejar de actuar como un lastre para nuestro avance y desarrollo.

12. El PSC debe proponer un nuevo modelo de país
Denunciamos que después de 39 años de nacionalismo español y 23 años de nacionalismo catalán, Cataluña sigue sin conocer un modelo político de país que sume a todos sus ciudadanos. Existen dos Cataluñas: la Cataluña del patio, donde los niños hablan en libertad, y la Cataluña del aula, donde se impone la identidad única; la Cataluña de la calle, donde la convivencia en la diversidad es perfecta, y la Cataluña de la Administración, donde la ficción normalitzada se impone a la realidad normal. Más de un 80% de los ciudadanos de Cataluña vive con naturalidad su sentimiento de pertenencia a Cataluña y a España.
Muchos pensábamos que con la tan esperada llegada del PSC a la Generalitat conoceríamos por fin una Cataluña plural, integradora y abierta, que no desaprovechase su fuerza interior poniendo barreras identitarias, que no echase a perder buena parte de su potencial de crecimiento, que no generase un más que comprensible rechazo en la comunidad española a la que pertenece. Pues bien, el PSC está ya en el Gobierno y, a pesar de ello, la ambición política se sigue reduciendo a la exaltación de los símbolos nacionales y la acción política se sigue suplantando por la reivindicación permanente de mayores cuotas de autogobierno, con lo que se está abonando el terreno para que siga creciendo el independentismo. A Cataluña se le ha vuelto a escamotear un modelo político coherente y honrado con su ciudadanía. Por ello exigimos a los responsables políticos del PSC que propongan para Cataluña un paradigma de sociedad alternativo al defendido hasta ahora por el nacionalismo dominante. Animamos a militantes y simpatizantes socialistas y sindicalistas, a cuantos crean en la necesidad histórica del socialismo democrático, a apostar por un proyecto político que afronte y erradique las injusticias y desigualdades sociales, un modelo socialista libre de las servidumbres del catalanismo.

¿Que es el feed de un sitio? ¿Que es una sindicación? ¿Que es un agregador?


 ¿Que es un Feed o Sindicación de un Sitio? ¿Y un agregador? (De http://ldd05.blogspot.com/2005/05/agregadores-rss.html)

Muchas bitácoras publican unos documentos especiales, llamados sindicaciones o feeds, que recogen sólamente las últimas entradas actualizadas. El objetivo es conseguir que otras webs o sitios de internet, tengan acceso instantaneo y constante a los contenidos de nuestras bitácoras o blogs.

Según este enlace:

 “La  sindicación o feed es  la presencia del contenido de algún medio de comunicación en otros medios del mismo o diferente tipo“.

Características:

  • Se generan siempre de manera automática cuando un weblog es actualizado
  • Sólo recogen información, no elementos de diseño, por lo que cargan mucho antes
  • Están siempre disponibles en una misma URL
  • Son legibles por un tipo especial de programa llamado agregador que ‘recibe’ las actualizaciones de los blogs suscritos como si fueran mensajes de correo.

Los agregadores son, con diferencia, la manera más cómoda de consultar un amplio número de bitácoras, y están disponibles tanto en forma de software que se instala en el ordenador, como en forma de servicio web.

Para un lector, usar un agregador es la mejor forma de permanecer siempre informado sobre un asunto que le interesa.

Para un escritor, los agregadores le aseguran una audiencia fiel e interesada en el tema sobre el que escribe.

Tipos de Feed o Sindicación:

Hay dos tipos de sindicación o feed standards:

a. RSS

Tiene dos versiones: RSS 1.0, conocido como Rich Site Summary y RSS 2.0, bautizado como Really Simple Syndication.

b. ATOM

Surge como respuesta a la confusión de las versiones de RSS, y lo utilizan generadores de blog como Blogger.

Como nace el universalismo. Historia


¿Como nace el concepto universalismo? Historia

 

¿CÓMO NACE EL UNIVERSALISMO?

EL PRIMER INTENTO. MARCOS JURIDICOS DE CONVIVENCIA EUROPEOS

Las primeras tentativas de crear formas de convivencia comunes por encima de límites territoriales, y conseguidos sin el uso de la fuerza, se dan en Europa, con la existencia del primer marco jurídico común, el jus commune o derecho común, que nace en la Edad Media llegando hasta la actualidad. A este marco básico, hay que añadir, otros con la misma intencionalidad, como fueron, los derechos canónico, romano y la lex mercatoria.

NACE LA IDEA DE “LOS DERECHOS HUMANOS”.

El universalismo es una vieja idea, que empieza a tomar forma con el concepto “derechos humanos”, en la Ilustración francesa del siglo XVIII, bajo el amparo del iluminismo, con el que la Ilustración pretendía “iluminar” al pensamiento humano, a través de la razón, para que los seres humanos pudiesen hacerse dueños de sus propias vidas, en vez de dejarse guiar por ideologías y poderes ajenos, que en él XVIII en Francia, estaban dirigidos por la Iglesia no humanista, la nobleza y la realeza.

Posteriormente la teoría jurídica del naturalismo, certifica que los derechos humanos (o derechos fundamentales), son derechos inalienables y relativos a todos los seres humanos. El naturalismo jurídico o iusnaturalismo, considera que la normativización de estos derechos, es vital, cara a asegurar la libertad y el mantenimiento de una calidad de vida digna, y que puedan cubrir a cualquier persona, en cualquier situación.

PRIMERAS DECLARACIONES DE DERECHOS HUMANOS

En 1789 el concepto “derechos humanos”, adquiere realidad jurídica, con la primera declaración de carácter universalista existente, la “Declaración de los Derechos Humanos”, aprobada por la Asamblea Nacional Francesa. El 10 de Diciembre de 1948, se proclama por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 217 A (III), “La Declaración Universal de los Derechos Humanos“, como reacción posterior a la nueva oleada de violencia entre seres humanos, producida en la segunda guerra mundial.

PRIMERAS INSTITUCIONES INTERNACIONALES. NACIMIENTO DE LA ONU

En 1922, Coudehove Kalergi, lanza por primera vez la idea paneuropea. Como reacción a la violencia de la Primera Guerra Mundial, se propone, como forma de prevención de una segunda guerra, la posibilidad de crear instituciones internacionales que puedan servir de garantía para la paz en el mundo. Se crea así, la “Sociedad de Naciones“, precursora de la ONU, y aquí surge por primera vez la idea de una Europa unificada política y económicamente…

En 1925 se firma el Tratado de Locarno, plasmación de buenas intenciones, pero al tiempo no hay que olvidar que es el primer germen de un intento de universalizar la convivencia entre un colectivo de seres humanos, bajo el concepto de “Europa”.

En 1943, Franklin Delano Roosevelt, utiliza el concepto “Naciones Unidas” en la “Declaración de las Naciones Unidas” del 1 de diciembre de 1943.

El 24 de Octubre de 1945, se crea la Organización de las Naciones Unidas por los 51 Miembros que firmaron la “Carta de las Naciones Unidas” en la Segunda Guerra Mundial contra los países del Eje. Esta se convirtió en sucesora legal de la Sociedad de Naciones en 1946.

MARCOS ECONOMICOS UNIVERSALISTAS

En 1957, se firma el Tratado de Roma, como intento de crear un marco económico que facilitase a su vez un marco de convivencia que hiciese difícil, por la interdependencia económica, las posibilidades de una tercera guerra mundial. Este Tratado, abre las puertas a la creación del Mercado Común Europeo (CEE). La CEE, servía a su vez, para que Europa, destruida por la guerra, pudiese recuperar su status de potencia mundial, eficaz aliciente para llevar a la práctica lo que en su día había sido solo una idea.

Y ya en 1973 nace por primera vez la Europa de los nueve, que progresivamente se va expandiendo.

El resto del mundo, comienza a inspirarse en esta nueva idea, con la creación de nuevos modelos de cooperación económica entre naciones cercanas geográficamente: Alena entre países del Norte de América, Mercosur en América del sur, el Ohada en África, el Eco en Oriente Medio o el Asean y el Apec en Asia.

EL SIGUIENTE PASO EN EL CAMINO A UN UNIVERSALISMO REAL

Pero mientras que en Europa, disponemos de una experiencia de medio siglo para convivir con un derecho supranacional, la existencia de marcos jurídicos comunes a varias naciones, en otros ámbitos del mundo, que hagan viable progresivamente, la existencia de un universalismo real y funcional, aún tienen que hacer su propio camino. Y este es el siguiente paso por dar. Tiempo al tiempo

Puedes conocer mas “universalistas” en orkut en la siguiente dirección:
http://www.orkut.com/Community.aspx?cmm=20342570