8 comentarios en “Perez Reverte profeta, hace 10 años explicó quién ha creado la crisis

  1. Es un texto lleno de ira que difícilmente servirá para paliar los males del mundo. De nada sirvió ese comentario hace una década, cuando con el mismo tono se hicieron otros parecidos y, sobre todo, con la misma furia se defendieron las posturas exactamente contrarias bajo el argumento de “evitar el catastrofismo paralizante que conduce a los estados hacia políticas socialistas y, por ello, a la pobreza en lugar de al bienestar y la prosperidad para servir a las ideologías radicales de la izquierda recalcitrante”. Y de nada servirán los análisis furiosos y que claman venganza contra los responsables que, muy probablemente, saldrán impunes de este asunto y seguirán viviendo en sus mansiones de Beverly Hills y sus espectaculares apartamentos de Manhattan, mientras los humildes viven con miedo a la espera del desahucio por hipotecas imposibles de pagar en sus pequeñas viviendas. Y aunque los juzgaran tampoco serviría de nada, porque al responsable verdadero nadie lo va a juzgar adecuadamente. Porque éste es la disfunción básica del ser humano que se expresa a través del ego y que producirá una y otra vez guerras, hambre y catástrofes. Y al ego, las proposiciones incendiarias en su contra le encantan porque lo refuerzan y generan más miedo, más ira y más furia. De mucho más sirve proponer la calma y la serenidad, frente a la ira y el cambio interno frente a la ambición desmedida. Incluso sirve de mucho más comprender la debilidad de los “tiburones” de Wall Street y su sometimiento a la ignorancia que empaña la comprensión verdadera de la vida en lugar de pedir su linchamiento, sin que esto sea obstáculo para proponer a nuestros gobernantes las medidas para evitar que dispongan de los medios y la impunidad de poder manejar a su antojo la economía de la que todos dependemos. Pero todo lo que no se haga primero mirando al interior y consiguiendo la calma propia y la claridad, ¿cómo podría conducir a un buen resultado? Todo acto que propongamos sin haber observado la violencia y la ira que nos mueve en el interior ¿cómo conducirá al mundo a la paz? Todo lo que emprendamos sin trabajar para observar nuestro ego y librarnos de sus peores efectos ¿cómo ayudará a librar al mundo de los horrores del ego colectivo del ser humano? Como dijo Teresa de Calcuta “No me invitéis a una manifestación contra la guerra, hacedlo para una manifestación a favor de la paz.”.

  2. Antonio, SIENTO (de sentir, empatizar), tu punto de vista. Entiendo que “oponerse a”, es una forma segura de “no ponerse en el pellejo de”. De focalizar lo que nos separa de lo que nos une, y así es realmente difícil encontrar puntos de encuentro, que son los necesarios para crear sinergias y asi, canalizar soluciones.

    Pero el hecho de que no sea la mejor manera para solucionar, que no sea la forma efectiva ni la optimizada de afrontar la solución de los eternos problemas que causan las alteridades, sin embargo creo que es el primer paso para caminar hacia ello.

    Me explico, viviendo en una sociedad tan controlada desde los medios de comunicación, la enseñanza y otras vías que aún ni siquiera imaginemos, hemos estado viviendo en el eterno sueño de Morfeo, donde podíamos ver a un montón de seres humanos ejerciendo la prostitución en la calle tal y quizá sentir lástima, pero seguir nuestro camino y olvidarnos, o ver muchisimas personas durmiendo en las calles de las grandes ciudades, sentir lástima (si eres de las buenas personas, que lo eres:), pero luego seguir tu camino.

    La reacción de enfado, ya no te permite quedarte al margen. Desde el enfado por el que te ha hecho algo, hacia el que le hace algo a “los otros”. En una primera fase (no en las siguientes, como diré después), el enfado es una característica asociada a la autoestima, y al legítimo derecho de protegerse frente a abusadores, violadores, ladrones de guante blanco, y otros seres humanos perdidos absolutamente en su ego.

    Te voy a hacer una comparación, por si me puedo explicar mejor:

    No estoy a favor de las cárceles, estoy claramente en contra (no conozco mucha gente que esté en contra), porque creo sinceramente, que el obligar a alguien a pagar las consecuencias del daño que ha hecho a otros, no sirve de nada, si esa persona no cree interiormente y LIBREMENTE, que NO DEBE HACER DAÑO A OTROS, Y QUE PARA ELLO TIENE QUE HACER CAMBIOS.
    Si sale de la cárcel “reformado”, no lo hará por que ha hecho un cambio de valores interno, lo hará porque sabe que si no hace lo que se espera de él, lo encerrarán de nuevo. Es decir, que si por una situación excepcional desapareciesen las cárceles, ante la ausencia del miedo a verse a encerrado de nuevo, volvería sin problemas a actuar bajo “su naturaleza agresiva“.

    Pero también creo que para llegar al extremo “utópico” que yo propugno, hay que ir pasito a pasito.
    No sería inteligente, dejar a miles de violadores de niños, secuestradores, maltratadores que están en las cárceles, en la calle, en el extraño supuesto de un cambio de mentalidad social de tipo radical, donde todos nos pusieramos de acuerdo en que las cárceles no son lo que produce “reinserción”.

    Y el pasito a pasito, consiste en mi opinión, en este ejemplo, en mantener provisionalmente las cárceles y las leyes que las hacen posibles, pero ir trabajando en la transformación de este sistema, incluso a uno de transición hacia el definitivo, donde se trabajen los valores de las personas desestructuradas, que en general solo reflejan los valores de su sociedad desestructurada (que a su vez, refleja la pérdida de conexión con lo auténtico, el poder de lo mental en la organización social humana, of course).

    Yo creo que manifestar sentimientos de enfado, es lícito, especialmente contra personajes psicópatas que matan y asesinan (a corto y a medio plazo) a muchas personas. No conozco ningun monje budista al que se la haga una putada (perdona la expresión) y pueda mantener una actitud búdica de sonrisa complaciente y comprensiva al respecto – bueno quizá los que han pasado la iluminación, claro-. (Y para tu información, jaja, he conocido a dos monjes budistas:).

    El enfadarse es una actitud humana de autoestima hacia el que nos quiere anular “por su ego”, otra cosa es como decía el proverbio zen, abrirle al enfado las puertas del infierno, permitiendo que el enfado deje de ser una manifestación de autoestima inicial para transformarse luego en una actitud más madura y eficaz-por supuesto- y pase a ser una patólogica manifestación de afirmación de una identidad-ego nuestra frente al “otro” convertido en la encarnación de otra identidad, que es mala en esencia y merece castigo.

    El siguiente paso debería de ser ¿Y como hacemos para que deje de haber personajillos así, de esos, que en mi opinión provocan legítimos cabreos, como el de Perez Reverte -que en su caso, no te lo discuto, aparenta tener un serio problema con la tendencia a cabrearse:)-?

    Aquí entraría la educación en la no alteridad, en la empatía, en el aprender a vivir la experiencia del otro, a sentirla, a comprender porque es como es. Aprender a diferenciar lo que somos de verdad, frente a la identidad que proporcionan los roles. Educar en la paz interior, en el no ego, y en valores similares.

    Pero, Antonio, yo creo que tiene que ser, pasito a pasito.
    Mientras no se produce el cambio interno que nos lleve globalmente a la evolución “espiritual” que muchos demandamos, no podemos quedarnos sin “cárceles” , corderos en manos de lobos (enfermos, pero lobos)

    He dicho, jaja:)

    Saludotes y gracias por tu comentario
    Sirah

  3. Hola Sirah,

    Lo que dices me parece razonable, lo de ir paso a paso me parece inevitable y suscribo en general tu comentario de respuesta. Si bien, insisto en considerar que un texto lleno de insultos y de violencia (“hijos de puta”, “ir en silla de ruedas a volarles los huevos”, etc…) es combatir el fuego con el fuego; resultado: vencedor el fuego y todos chamuscados sino quemados. El enfado como expresión de resistencia frente al ego externo no es sino permitir la explosión del ego propio y si la autoestima consiste en darle cancha al ego individual no le veo ninguna utilidad. Como dice Tölle, permítete no reaccionar cuando creas que te ves disminuido por los insultos o los ataques de otro y verás como el resultado no conduce a una disminución real de lo que verdaderamente eres. La verdadera autoestima consiste en saber que tu núcleo esencial inalterable no puede ser dañado por ninguna amenaza externa y, muchísimo menos, por una acción de otro ego encaminado a fortalecerse mediante una agresión al tuyo. Esto no quiere decir que no tengas derecho a la defensa sino que cuando sea necesario actúes en lugar de reaccionar, es decir que no des una respuesta inconsciente y condicionada sino consciente y proporcionada a la verdadera naturaleza y efectos de la agresión.

    En otro orden de cosas, he conocido también a algún monje budista y me han parecido gente muy bella en sus actitudes ante la vida, aunque tampoco creo que se pueda erigir a toda una comunidad como paradigma para el resto. Me gustan mucho pero aún tienen algunos dogmas que, personalmente, me producen un cierto temor y que son capaces de despertar culpas y miedos en los seres humanos; y me refiero a los diversos puntos de vista que algunas comunidades budistas adoptan respecto al concepto de karma.

    También asistí a una conferencia de Arturo Pérez Reverte y, desde mi respecto por su interesante obra capaz de difundir con mucho éxito entretenimiento y cultura, percibí un grado de violencia que me hace adoptar una actitud vigilante y prudente con respecto a sus palabras.

    También he asistido a los terribles errores de mi propia vida que no me capacitan para juzgar a nadie pero que tampoco me impiden ser observador de los demás, por favor que conste que todos mis comentarios son desde la humildad.

    Como siempre, te reitero mi enhorabuena por tu blog. Me entusiasman los aforismos zen que cuelgas en los últimos post. Por eso me sumo a la reflexión a la que invitan en respetuoso y meditativo silencio.

  4. Antonio, gracias de nuevo por tu comentario. Eres una bella persona, y entiendo que conversar contigo en persona es conectar rápidamente contigo, se percibe muchisima sabiduría, que por lo que creo entender, procede de muchas experiencias:)

    Suscribo plenamente todas y cada una de tus palabras. Incluso me parece desagradable el uso de palabras tales como “hijos de puta”, que como bien dices tú (y has confirmado en persona, a través de tu percepción), podrían evidenciar alguna problemática de este Sr. Fijate, cada vez que le veo esa cara tan huesuda, no puedo evitar ver en el las huellas de las guerras que ha cubierto como periodista. Me parece un trabajo terrible el que ha tenido (y el que tienen los que se van a los conflictos a informar). Pero creo que esas experiencias le han hecho tantisimo daño, que ahora es como si lo fuese expulsando en sus escritos (no puedo saber si hubo algo previo, of course:)

    En fin, que estas expresiones sobran, y que si quiere conseguir “vender” su prosa, puede utilizar otras formas de comunicación, sin duda. Pero bueno, en su caso, se combina esta violencia interna, con una enorme claridad mental, y a veces esta claridad se manifiesta en artículos como el anterior.

    Creo que puedes entender que mi concepto de enfadarse tiene que ver con el derecho a la autodefensa, y que como toda emoción humana, debe de tener un límite, cuando deja de tener su función asertiva, autodenfensiva y de autoestima. Y que esta respuesta de enfado “asertivo”, no tiene ni siquiera por que contener ira u otros sentimientos potencialmente destructivos para uno y para otros. Puede ser una respuesta incluso en completo silencio. Y te hablo desde la experiencia de haber vivido en un entorno de ira, y haber desarrollado yo misma esa forma de reaccionar (desde el puro inconsciente), ante situaciones de impotencia. El aprendizaje de formas de enfadarse “conscientes”, es un aprendizaje realmente duro, pero no imposible.

    Todos tus comentarios son extraordinariamente bienvenidos en mi espacio, y creo que lo serán siempre, porque como me dijeron hace unos días una bella persona “eres un ser de luz”:)

    Un abrazo
    Sirah

    • Me quedo con el mensaje de Arturo Pérez Reverte y no con sus tacos… Al fin y al cabo es un ciudadano cabreado que expresa su enfado a traves de la pluma , que no de las armas. Sin embargo no me importa que diga tacos… los diputados en el congreso también los dicen, y nosotros… por eso no me escandalizo… Me quedo con la aplastante radiografia de la verdad que supo capaz de plasmar en este articulo con valentia y llamando a las cosas por su nombre… Si este escritor está cabreado lo entiendo, si dice tacos, mi actitud es la de analizar lo que dice , no de juzgar si está tocado por esto o por lo otro. Si nos ha afectado el que diga tacos es nuestra propia actitud la que dará importancia a ese hecho… Dejemos las patatas y concentrémonos en la carne que es donde está el alimento…

      • ¡Es que quizá sin sus tacos, no habría creado “su” estilo y no habría llegado de igual manera a la gente¡. A mi personalmente, me gustaría mucho más “sin tacos”, últimamente estoy comprobando como cambian las cosas cuando piensas en positivo y hablas en positivo. Y que “mal rollo” traes cuando haces lo contrario.
        Esto no implica que en veces como esta, sus tacos sean de lo más justificados:)

  5. Antonio me he permitido la licencia de hacer un copia y pega del artículo de Arturo Perez Reverte, y ponerlo en mi blog, porque lo recuerdo bien desde día que lo leí.

    Un saludo

  6. Pingback: CRISIS « vale1potosi

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