J.Kilner, en 1911 probó la existencia del aura y establecio tres divisiones


durante el año 1.911, el Dr.J. Kilner, gran estudioso electricista, y encargado del área de electroterapia del Hospital de Santo Tomas en Londres, sirviéndose de unas láminas de cristal preparadas con dicianina, pudo demostrar la existencia física del aura de los seres vivos, al descubrir como es posible observar el aura humana a través de la luz ultravioleta.El Dr. Kilner gracias a la observación que realizó sobre el aura, pudo formular un método que le permitiría diagnosticar las enfermedades incluso antes de que apareciesen. El sistema que el Dr. Kilner siguió para visualizar el aura con las mencionadas placas fue el siguiente:

“La persona a la que se pretende visualizar el aura, debe de situarse delante de una tela de fondo blanco (aunque también lo realizó con el fondo negro) dentro de una habitación oscura. Es imprescindible que el sujeto se encuentre desnudo en la parte del cuerpo que se desea visualizar, ya que la ropa impide ver el aura. Llegados a ese punto, el observador deberá de mirar a través de la lámina tratada con el producto químico llamado dicianina, a la luz del día, para posteriormente cerrar los ojos y, con la persiana bajada , a fin de que la habitación se encuentre totalmente a oscuras, visualizar el aura “.

Así fue como el Dr. Kilner pudo demostrar al mundo de que el aura humana existía y era posible su visualización, considerándose un hecho probado de forma científica.

Gracias a este descubrimiento sobre el aura, se pudo conocer cada vez con mayor exactitud su composición. Así, tendríamos que el aura está compuesta por varias capas, cada una superpuesta sobre la anterior, y que partiendo del contorno del cuerpo físico, se va extendiendo hacia el exterior del mismo, llegando a percibirse con total claridad hasta tres de estas capas, y a las cuales se les denominó de acuerdo a la siguiente descripción :

Primera capa o Doble Etéreo : En dicha capa se puede observar una pequeña franja oscura de un color gris claro, extendida por todo el cuerpo, ajustándose con total exactitud a la forma corporal.

La segunda o Aura Interior : En esta segunda capa se observa que su anchura es de unos seis centímetros, e igual que la primera también se ajusta al contorno del cuerpo, presentando una mayor coloración o no, dependiendo del estado de salud de la persona, tanto a nivel físico como psíquico o emocional.

La tercera o Aura Exterior : Esta capa comienza donde termina la segunda capa o Aura interior, y su anchura comprende de ocho a quince centímetros.

Un dato curioso fue al comprobar que en las mujeres, esta tercera capa, era mucho mayor que en los hombres, desconociéndose el motivo de tal fenómeno. Así, mientras que en todos los hombres en los que se basó el estudio, aparecían las mismas características áuricas, en las mujeres estas eran diferentes, variando sus auras conforme tenían mas edad y adquiriendo un tono más suave y sutil.

Otro fenómeno de gran importancia al que el Dr. Kilner le prestó atención, fue el comprobar como, cuando coincidían dos tipos de auras, unas fuertes y sanas y las otras auras, débiles sin apenas energía, estas últimas auras débiles, absorbían la fuerza de las otras auras fuertes y sanas.

Fuente: http://www.jlgimenez.es/aura_articulo.htm

Anuncios

Deja un comentario si te apetece

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s