Marcha atrás, dejaré de vez en cuando algo por aquí.


Eso

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Mi agradecimiento a Silvia Eugenia Ruiz Bachiller por el premio Dardo.


Dejo constar aquí mi agradecimiento a la valoración del trabajo que supone este blog a Silvia Eugenia Ruiz Bachiller, una gran bloguera con una enorme mentalidad de compartir y una increíble capacidad de trabajo, ella se merece este premio y muchos más.

Creo que estos premios son una muestra de cariño y creo que por eso son muy bonitos.

Aunque no puedo cumplir las condiciones para recibirlo, quedo muy agradecida:)

Creo que debéis de conocer lo que ocurre en hospitales y centros de convalescencia públicos en España


Me he encontrado con esta denuncia en un blog, y me gustaría dejarlo por aquí, para crear conciencia.
Como gallega, mis familiares de allí, me han dicho que lo que aparece en este texto no ocurre en ellos. Desde aquí mi felicitación a los gallegos que con los mismos medios que el resto, siguen siendo humanos.

“Hay al menos hospital en Cataluña (España), al que van personas muy mayores cuando se rompen sus huesos por problemas de densidad ósea. Cuando esto le pasa a un ser humano, el dolor es imposible de describir con palabras.

Los primeros días después de la mismísima operación les obligan (y digo obligan) a ponerse encima del pie operado para empezar a ejercitarlo (respetando mucho las técnicas y los profesionales de fisioterapia, terapia que he utilizado durante largos años en general con muy malos resultados hasta que me encontré con la osteopatía que sí dio solución a mis problemas). Mi experiencia me dice que hay que seguir los criterios aprendiendo en yoga: “escucha el cuerpo”. Si el cuerpo te dice que aún no puedes.. aún o puedes. ¡Pero no puedes esperar que un hospital público tenga en cuenta esto!

Los hospitales tienen una silla para poder dormir. La “familia” se va a sus casas porque se supone que estas personas mayores con roturas óseas “están bien atendidas”. Se supone

Hechos reales:

A la persona que yo conozco, se le levantaba de manera brusca a cualquier hora de la noche para darle cualquier cosa, recién operada, cuando lo que necesita una persona recién operada es descansar lo máximo posible para conseguir mayor regeneración. No sólo eso, me han contado que hay personas denunciadas en este hospital que maltratan a ancianos, hablándoles con mucha dureza, mientras los mueven con rudeza sin importar el dolor que tengan. Una de estas personas me confesó que tenía miedo de una de estas personas denunciadas y que calculaba la hora en la que ella venía para pedir que le pusieran la cuña antes. El resto de la noche se aguantaba las ganas de lo que fuera.

Se nos exigía a los acompañantes que usásemos el timbre para que viniesen a las habitaciones. Podían pasar horas, que no venía nadie en el 80% de los casos.

Cuando le decía a esta persona que pulsase, me decía que “para que”, dejo de llamar cuando necesitaba ayuda.

Como no podían moverse, si se quedaban sin agua para beber, no podían contar con que nadie les diera un vasito porque nadie contesta al timbre cuando llaman.

Yo llegué a ver varios días la misma ropa manchada de heces y durante varios días nadie vino a cambiar la ropa de la cama.

Nadie vigila si el enfermo ha comido o no. La persona que yo cuidaba no comía porque la comida le daba asco. Yo probé esta comida y le dí la razón. Al no comer es razonable suponer que pueda haber un deterioro. A nadie le importa.

Habitualmente intentaban mover a las personas justo antes de comer, con lo que por el dolor se les revolvía el estomago y ya no podían comer nada.

A esta persona le caían las pastillas que le dejaban para que tomase, a veces calmantes. Nadie se la recogía y se quedaba sin tomar medicación, con el dolor consiguiente.

Dejan un espacio minúsculo como armario personal, lugar al que lógicamente el enfermo no puede llegar. Como comenté antes como esta persona de la que hablo no comía, le llevamos una pequeña nevera con algo de queso fresco o jamón cocido para que fuera comiendo algo. También algunas bolsas con cereales y ropa. Pusieron la cuña encima sin importarles nada (hay espacio de sobre en el baño). La persona que yo cuidaba, me pidió que no les dijera nada porque les tenía miedo.

Los pasillos huelen a heces, de pañales que están en bolsas cerradas, y que se quedan en los pasillos durante horas. En pleno verano, cuando yo estuve, era imposible salir de la mini-habitación para dos personas a dar un paseo por el pasillo (o cuando te pedían que salieras) sin ganas de vomitar.

Cuando solicitas hablar con un médico, no se sabe donde están ni como contactar con ellos. Si no estás a las 8 de la mañana (aproximadamente), nunca podrás saber en que estado esta la persona a la que cuidas.

El aire acondicionado no tiene la opción de ventilador, y las ventanas no se pueden abrir. En pleno verano o te mueres de calor o de frío.

Yo he pasado varias veces donde están algunos “profesionales”, cuando se llama al timbre y están hablando alegremente en sus cubículos, mientras alguien está sufriendo en algún sitio. (Había, no obstante, algún profesional excepcional, que actuaba con humanidad en todo momento, en concreto 3 de los 8 0 9 que llegué a conocer)

Cuando se pasan de la fecha del tiempo que tienen que estar en el hospital, los envían a centros de convalescencia, con mejores instalaciones pero igual trato y forma de funcionamiento. Hoy me ha hecho gracia ver un buzón donde puedes dejar tu “indice de satisfacción”. Lo que me ha contado la gente es que no dicen nada hasta que se acaba todo para no perjudicar a sus familiares totalmente indefensos en manos de estos “profesionales”.

Hace unos días la persona a la que cuido, por la noche, tuvo una diarrea. Llamó, nadie vino. Se quitó el pañal y lo alejo todo lo que pudo para no tenerlo cerca. Estuvo así con el pañal cerca de ella toda la noche.

Si conoces casos así, por favor, que tus vecinos lo sepan, que la gente sepa lo que está pasando en los hospitales.”

La industria #farmacéutica está causando más #muertes que los cárteles de la #droga


Imprescindible

Quitar el Velo - QVN Noticias

El Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM, por sus siglas en inglés) contiene la clasificación de las enfermedades mentales según la Asociación Estadounidense de Psiquiatría, y se usa en todo el mundo para decidir quién padece una enfermedad mental y quién no.

El doctor Allen Frances (1942), catedrático emérito de la Univesidad de Durham, dirigió la penúltima edición de la conocida como “Biblia de la psiquiatría”, el DSM IV. Entonces, trató de elevar los criterios bajo los cuales se puede calificar a alguien como enfermo mental. Pero no lo consiguió. El DSM IV se empezó a utilizar, a juicio de Frances, de forma incorrecta para hacer explotar la burbuja de la inflación diagnóstica y la medicación. Hoy, sobre todo en EEUU, las cifras son preocupantes: el 20% de las personas toman un medicamento psiquiátrico a diario y una cuarta parte de la población tiene un diagnóstico…

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La mochila de la futura dictadura


Vaya titulo tan raro que me ha quedado.
Cuanto más conozco de como funcionan las sociedades y quienes las dirigen, más me “acongojo”.
Hoy he ido a carrefour. Llevo una mochila porque por problemas de espalda no tengo otra opción. Pues bien, me para la de seguridad y me dice “con eso no puede entrar”, yo miro buscando lo que y me dice “con la mochila”. Empiezo a pensar que deben de tener asociado el concepto mochila con atentado o algo así, de otra manera no entiendo la diferencia entre un bolso y una mochila.

Pero lo que me da rabia es el incrementado “esto se puede, esto no se puede” que están incorporando a nuestra vidas, una intromisión en nuestras libertades individuales de como vestir, de como pensar. Ghislaine Lanctot explica muy bien que ella considera que sabe muy bien lo que está bien y lo que no, y que no tiene que venir ninguna figura de autoridad a obligarle a hacer las cosas “bien”.

¿Que Carrefour no tiene nada que ver con la intencionalidad de dirigir o no nuestras vidas? Veáse un montón de gente que cree que el símbolo de carrefour (como el de todas las grandes multinacionales pertenecientes a unos pocos bolsillos que pertenecen a un tipo de personas que se reúnen en los mismos clubes (secretos o no) podría tener que ver con gente muy implicada en que tal situación de falta de libertad tenga algún día lugar.

https://www.google.es/webhp?sourceid=chrome-instant&ion=1&espv=2&ie=UTF-8#q=simbolo+carrefour+masoneria

Eso de que sólo usamos el 10% del cerebro es un mito


Así lo asegurán en el artículo publicado en expansión en http://www.expansion.com/2014/09/04/directivos/1409852275.html?cid=SIN8901

“Si no usáramos parte de nuestro cerebro, se atrofiaría como lo hace un músculo que no ejercitamos. El 10% es un mito alimentado por parapsicólogos y afines de manera extraordinaria. Esta idea arraiga en las personas tal vez por las misma razón que muchas creen en algo sobrenatural que escapa a su control, pero que a la vez representa un refugio, una esperanza”, opina Juan Lerma, director del Instituto de Neurociencias de Alicante, centro mixto del CSIC y la UMH en el mismo artículo