Dormidos


Lo que sigue son solo “mis opiniones” basadas en el derecho a la libertad de expresión. Ni pretendo ofender a nadie, ni pretendo cambiar la opinión de nadie. Pretendo expresar lo que me sale del alma.

Y porque no me quiero marchar de este planeta, sin dejar constancia de mi opinión de que aquí, no va a despertar nadie jamás.

¿POR QUE LO CREO ASÍ?

  1. Cayendo siempre en la bipolarización

Como explique en una entrada reciente, todo comienza de forma esquemática, porque “alguien pisa el pie a alguien”. Y sencillamente, el otro en legítimo derecho se defiende. Así comienzan, EN MI OPINION, los bandos y las bipolarizaciones. Uno de los mejores trucos del sistema matrix, para atraparnos en él y que no lo olvidemos, ¡FUNCIONA!

Al esquema básico hay que añadirle el motivo:  Que su lengua les hace mejor, o que les han ofendido a sus símbolos patrios, o a sus dioses.

Consecuencia esperada en algún momento: Por todo lo anterior,  alguien comienza una serie de eventos, dañando a lo que ha sido PROGRAMADO SOCIALMENTE para creer que son “los otros”. Posiblemente cuando alguien se suelta la melena, otros se atreven (no sé si era Agatha Christie que decía que “después de matar una vez, hacerlo dos veces ya no es tan difícil”.   Así, aquellos que han sido programados socialmente para odiar por razones peregrinas, construyen odio real, no programado en el “otro bando”.

Cuando se ha dañado a un ser querido, es muy fácil que surja el deseo de eliminar al que lo hizo. Y si esto se hace en masa, es fácil entender como nace una guerra.

A veces la gente se pregunta como es posible que personas “normales” y pacíficas acaben participando en una guerra. Y cuando se quiere entender, creo yo, es realmente fácil que eso pase. En mi opinión por el diseño de este entorno y de nuestro cuerpo para las emociones extremas.

El poder tiene estrategias varias para conseguir este proceso: la lengua, la ofensa a los símbolos, la ofensa a la cultura, pero una de las más interesantes es la invasión de lo que se vive como territorio propio, lo que en la Alemania nazi llamaban “espacio vital”. Comerse ese espacio vital con patatas mediante una invasión planificada por el poder es una de las  estrategias del poder más fáciles de ver, de generar polarización creadora de conflicto: la mezcla de culturas distintas con la excusa de “necesidades laborales”, o de “ayudar al prójimo”.

2. La ausencia de autocrítica

Hace unos días comenté en un foro de chemtrails que no estaba produciéndose un trabajo serio en este tema. Que todos entraban, colocaban sus foticos sobre los aviones que cruzaban su cielo envenenándoles  y se quejaban de lo malos que eran. Y ya ta.

Llega a ser hasta aburrido.

Exponía a modo de sugerencia, que por ejemplo, en el grupo, nadie estaba pensando en triangular vuelos, hacer un seguimiento conjunto de los mismos, una estudio de las pautas, un estudio de las consecuencias (vuelos bajos, altos, vuelos en días con nubes, sin ellos, zonas sin paso, zonas con paso de estos vuelos, enfermedades más frecuentes en estas zonas). Todo lo que sabemos lo sabemos porque algunos de sus bolsillos han pagado laboratorios de muestras post paso de estos “animales”. Todo lo que sabemos lo sabemos por compartición de algunas observaciones personales.

Como respuesta obtuve un señor que me pregunto de forma ofensiva que hacía yo además de criticar (cuando en realidad presentaba una sugerencia racional y motivada) y enseñaba en una foto ad hoc, su pecho cubierto por una camiseta con un dibujito contra los chemtrails, que a juicio del sujeto creo yo, debía de asustar mucho a los que nos envenenan. Y para mi sorpresa, al poco tenía un montón de “me gustas”, de estos demoledores del “feisbuk”. Es decir, capacidad de autocrítica, cara  a mejorar los sistemas de funcionamiento, cero patatero. ¿O quizá un troll muy inteligente que desbarataba una opción que realmente podía suponer un cambio?

3. La fagocitación de los grupos organizados por el sistema

Aconsejo fervientemente, a cualquiera que aún crea en su “grupo”, en su “partido”, que lea”las sociedades secretas” de Jim Marss, que aporta pruebas de como todos los grupos se han visto infiltrados, para evitar una auténtica liberación de la humanidad.  El libro aporta además un seguimiento histórico de tales infiltraciones.

El conocimiento del lenguaje simbólico o de los símbolos presentes, en forma de arquitectura colectiva, presentes cada vez más en nuestros pueblos y ciudades puede aportar pruebas de esto a los más incrédulos.

4. La ausencia de método científico

La ausencia de método a la hora de denunciar cualquier situación injusta, como en el ejemplo anterior del grupo de los chemtrails, es la norma. Todos opinan, nadie trabaja. Todos opinan, nadie documenta. Todos opinan, nadie sistematiza pautas, nadie recopila pruebas sobre aquello que se pretende cambiar. Y sin información objetiva, nadie aporta soluciones eficaces. Pero eso sí, todo el mundo opina. Y todo sigue igual.

5. La indefensión aprendida

Sin duda somos educados en el miedo al poder. Ya se ocupa él de multarnos, de reprimirnos cuanto puede, de enseñarnos la lección de que no tenemos poder sobre nuestras vidas, con excusas que acabamos interiorizando como legítimas.

Una cosa, es la necesidad de reglas de convivencia para auto-organizarnos, y otra es usar la necesidad de organización social como excusa para justificar que las leyes que tendrían que servir para eso, sirvan para reprimirnos, para castigarnos cuando “somos malos”, para vigilarnos “por si somos malos” (banderas falsas por medio si es necesario) y especialmente para asumir la indefensión aprendida. Y detrás de estas medidas, puede haber muy buena gente, gente que cree que con valores que cree defender así tales valores. Pero al final, el resultado sigue siendo siempre a favor “de la banca” y en contra del ser humano.

Lo peor es que cuando se produce una reacción esta se canaliza para que las cosas sigan igual. Cuando algún grupo nace ante una incipiente rebelión, y dice rebelarse contra leyes o situaciones injustas, ya se ocupan ellos de colocar en sus filas a gente que provocará situaciones de caos social, para que la gente desee volver al sistema de represión anterior, no pensadas para la liberación del ser humano, sino todo lo contrario. Y así, por los siglos de los siglos …

6. El derecho a la opinión

Como conté en el ejemplo anterior es tremendo constatar como pretendemos cambiar el mundo con solo opiniones. En realidad, con tanta opinión, estamos dando información sobre lo que la sociedad piensa en todo momento a los carceleros.

Y cambiar cosas, ¿Cuántos cambios habéis notado desde que opinamos tanto??

En este momento histórico, son los grupos de Facebook y las personas en sus “muros” las que están canalizando su necesidad de opinar.  Se sienten bien en su conciencia compartiendo las injusticias, ayudando a la toma de conciencia del otro. Y está bien. Pero ¿Cuánto han cambiado “las cosas” con esta actividad? ¿Es eficaz?

7. Esa extraña necesidad del ser humano de necesitar IDENTIDADES

Mi experiencia con la bipolarización radical en Cataluña me ha permitido observar como cuando alguna gente quiso salirse del pensamiento único instaurado durante décadas, acabo atándose de nuevo a otros símbolos como forma de auto-afirmación.

Y si alguien no se sentía cómodo con tales símbolos “alternos” descubrí que existían organizaciones  que les creaban para ello nuevos y relucientes símbolos aparentemente mucho más inocentes.

¿Cómo salirse de la trampa de los trapos? ¿Cómo explicar a estas personas que la primera regla para la liberación del ser humano (en mi opinión), es no caer en identificación con ningún programa social, en IDENTIDADES?

8. Lo emocional sobre lo intelectual

El sistema perceptivo del ser humano parece estar diseñado, en mi opinión, para involucrarse emocionalmente en aquello con lo que se identifica. Decía Wes Penre que nuestro supuesto auténtico hogar, que el llama Khaa no existimos con emociones como extremas como las que aquí manifestamos. Sin entrar en temas esotéricos tan complicados de probar, si que me atrevo a decir, que nuestro sistema emocional es muy eficaz para provocar conflictividad entre humanos. Y que no facilita precisamente el poder pensar desde la ecuanimidad (cosa que en algunas culturas orientales, les cuesta lo suyo conseguir).

9. El diseño humano incapaz de focalizarse sobre una información

El ser humano parece estar diseñado, en mi opinión,,  de tal forma que es incapaz de quedarse paradito, y focalizarse en un tema si alguien como una universidad, o un colegio no dirige su mente en alguna dirección previamente acordada socialmente.

Parece como que le cuesta pensar por si mismo concentrando en un punto, sin ayuda de una autoridad externa.

10. El diseño perceptivo, que hace que no podamos tener toda la información que necesitaríamos para tomar decisiones inteligentes

¿Cuantas veces oímos eso de “si supiera lo que se ahora, no hubiera hecho todo lo que hice”? Y eso después de supuestas vidas, donde acumularíamos mucha información. Pero una vida no parece dar para poder entender las consecuencias terribles en nuestras vidas, de un montón de decisiones erróneas basadas en un sistema perceptivo limitado por nuestra capacidad de almacenaje, de nuestro procesador y de nuestra capacidad de integrar correctamente toda esta información en función de una educación no pensada para ser capaces de hacerlo.

 

 

 

 

Anuncios

Deja un comentario si te apetece

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s