La enfermedad no existe. Artículo de Rubén Torres Sierra de la cosecha de almas.


pastiLa Enfermedad NO existe.

Puede parecer una sentencia excesivamente categórica y premeditada, pero si apelamos a la razón simple, se puede llegar a exponer esta sentencia de forma que no se te cortocircuite ninguna neurona. Si nos ponemos en el peor de los supuestos que puedes llegar a afrontar en tu vida, seguramente la muerte sea el peor de todos. Morir es para muchos (quizás todos) el mayor temor al que se puede uno enfrentar, es la causa de miedo más extendida, más incluso que el miedo a la guerra o al cáncer, ya que está muy extendido el razonamiento que después de esta vida, no hay nada. Evidentemente que si eres de los que piensas esto, cualquier cosa que te diga a continuación te sonara elucubrativa e insostenible, pero si la ciencia está demostrando que la muerte no existe, ¿Por qué habría de existir la enfermedad?

Quizás estés pensando, la muerte no existe, pero morimos y la enfermedad no existe, pero enfermamos. En realidad no, lo que llamamos muerte es el fruto de la ignorancia de lo que somos, al tener como única referencia la vida física, perdemos toda referencia de las posibilidades que ofrece la transición llamada muerte, cuando naces tomas el cuerpo y cuando mueres lo sueltas, no hay mucho más que rascar, el dolor, el sufrimiento y el drama es solo consecuencia de la negación de esa otra realidad, es la concentración de todos nuestros sentidos únicamente en lo físico y palpable. Con la enfermedad sucede un poco igual, según está estructurado socialmente nuestro “modus vivendi” lo raro seria que no enfermásemos, pero a pesar de todo esto, somos capaces de sobrevivir y no enfermar si no queremos. Todos conocemos algún caso en el que alguien está completamente sano (o al menos en apariencia) y al finalizar su vida laboral, le aparecen los típicos achaques, y enfermedades de todo tipo. Seguramente el trabajo y la preocupación de sostener la estabilidad económica de su hogar, le ocupaba tanto espacio mental y emocional, que no quedaba sitio para la enfermedad, ni siquiera se otorgó la posibilidad de caer enfermo por lo tanto estuvo blindado, una vez que la responsabilidad desapareció, su sistema se deprimió, su atención se diluyo y abrió la puerta a la enfermedad.

Existen muchas causas para enfermar, son muchos los focos que están abiertos y muchas las formas de somatizar los síntomas en nuestro sistema. Vivimos en un entorno netamente enfermo así que acabar contaminado es solo una consecuencia puramente ambiental. Todo lo que nos rodea nos enferma, todo pensado y diseñado para que enfermes, desde el mismo instante en el que la primera bocanada de aire llene tus pulmones. El cuerpo avanza y crece en una constante lucha por la supervivencia, un gasto de energía y recursos ingente que provoca que eludir la enfermedad sea una tarea complicada.

Existen varios focos básicos por los cuales llegamos a enfermar, tocare las que creo las principales causas, de las cuales derivan muchas más, pero no voy a profundizar tanto y os voy a enumerar estos modos en los que permitimos que la enfermedad entre en nuestras vidas, sin que nos percatemos de ello.

Causa Emocional: Una de las causas más comunes de enfermedad es la acumulación de emociones negativas. Tras acumular durante años múltiples emociones en nuestro organismo, estas se enquistaron y se indigestaron provocando que el cuerpo reaccione ante tanta acumulación de energía emocional densa. Según sea esta emoción enquistada, así será su reflejo en nuestro cuerpo, lo más común son tensiones musculares, trastornos del sistema digestivo, circulatorio, nervioso y óseo, además de la desregulación de las glándulas como la tiroides e incluso llegar al temido cáncer. Las relaciones emocionales de tipo toxico derivan en patologías a largo plazo, la relaciones conflictivas ya sea con familia, parejas o amistades, con procesos en el que las situaciones de chantaje son frecuentes, acaban transformando esas emociones en quistes energéticos difíciles de extirpar. Evidentemente lo normal es que la causa emocional vaya acompañada de cualquier otra de las causas restantes, pero el vivir en una contante confrontación emocional, provoca que nuestro sistema se deprima y abra la puerta a la enfermedad.

Causa Mental: Lo común en el modo de vida actual es que seamos inducidos a ponernos siempre en lo peor, pensamos de forma negativa casi por defecto, es muy común que ante un dolor de cabeza repetitivo, la primera causa que nos venga a la cabeza sea el desarrollo tumoral, en lugar de una causa por situación de estrés o nervios, por ejemplo. La mayoría de la gente son hipocondríacos en potencia, y su mente siempre le está poniendo la zancadilla, provocando que ante cualquier síntoma por mínimo que sea, se auto diagnostiquen siempre lo peor. Esa mala costumbre de ponerse siempre en lo malo, crea una tendencia que a la larga acaba por materializarse físicamente en nuestro cuerpo, estamos prácticamente ordenando a nuestro sistema que se revele y luche contra sí mismo, por lo que a la larga comenzaremos acumular múltiples cuadros que se manifiestan directamente por orden nuestra. Es una auto programación de la que detrás no existe enfermedad, pero que vamos a manifestar los síntomas tal cual se generarían de existir una enfermedad real.

Causa Verbal: Esta perfectamente va en sintonía con la anterior, ya que a un pensamiento negativo, le acompaña un lenguaje igualmente polarizado. Ya aparecía en el evangelio aquella sentencia que decía, “Una palabra tuya bastara para sanarme…” Pero esa misma palabra, sirve también para enfermarte, eso debes tenerlo claro. El poder del verbo es inmenso y según decretemos así concretaremos, es muy habitual hablar de la enfermedad a la ligera, muchos son los que parecen regocijarse en el dolor ajeno y mantiene en su boca un verbo completamente enfermo, el dolor, el sufrimiento y la depresión, son también producida por causas verbales, es muy común oír, estoy fatal, estoy ploff, estoy para el arrastre, me explota la cabeza, me quiero morir, etc… Pensamos que esas expresiones no van a ningún lado, maldiciones de burro las llaman, pero al final todo es un suma y sigue.

Causa Ambiental: El ambiente en el que vivimos evidentemente también influye a la hora de desarrollar una patología, es un enemigo pasivo que actúa las 24 horas. Las prisas, el estrés o la anticipación, van haciendo que comencemos a somatizar poco a poco causas, que si bien, no las generamos nosotros, finalmente acaban influyéndonos. Un modo de vida competitivo y estresante, donde el trabajo, la familia, las facturas y el horario priman sobre nuestra salud, provoca que abramos de par en par nuestro organismo. A todo esto hay que sumarle la contaminación electromagnética y la constante radiación de todo tipo de aparataje que emite en distintas frecuencias de radio y de micro-ondas, que perturban en gran medida nuestro equilibrio energetico.

Causa Química: Esta causa es la que a priori parece más evidente, a diario y cada vez más, estamos expuestos a sustancias que alteran y contaminan nuestros sistemas, provocando un lento e irreparable daño. Desde la contaminación ambiental en la que estamos expuestos a gases y metales pesados, los procesados de agua y alimentos, así como las altas dosis medicamentosas a las que nos exponemos inconscientemente, provocan que vivamos perpetuamente resentidos en nuestra salud. Este es un factor que podríamos ubicar en nuestro entorno por defecto, que está ahí presente de forma constante quieras o no, minando lentamente nuestro sistema, sobre todo en grandes núcleos urbanos donde la contaminación es aún mayor, una causa que se suele pasar por alto y que arrastra más patologías de las que pensamos.

Causa Karmica: Esta es una causa inducida también, ya que traemos de otras vidas patologías que acaban aflorando en nuestro presente. Esta causa que podríamos llamar karmica para entendernos, pero qué no es causada por karma real, que trae oculto la aceptación previa de acuerdos, pactos y contratos, en la que nos comprometemos a pasar por ciertos procesos de dolor y merma, con el fin de purgar causas pendientes de ciclos anteriores. Estas causas pendientes son inducidas y expuestas mediante un proceso de chantaje emocional al que somos sometidos en el proceso entrevidas, con lo cual ya venimos condicionados a sufrir ciertos patrones de dolor impuestos. Esos patrones pre-acordados afloran sin tener recuerdo o consciencia de ello, lo que provoca que suframos un vía crucis de la forma más estúpida posible, casi por capricho, ya que no impusimos nuestra voluntad y nuestra intención fue laxa.

Causa de Control: Todos tenemos algún mecanismo de control implantado en nuestros cuerpos energéticos. Estos implantes suelen cumplir diferentes funciones, una de ellas es activar la causa anterior, pero básicamente son elementos que controlaran al individuo e inducirán cierta causas físicas que someterán al cuerpo en forma de dolores reflejo, hasta patologías severas. El abanico es ciertamente amplio y en cierta forma potencia todas las causas anteriores. Esta causa jamás es tomada en cuenta y no es reconocida por casi nadie como causa latente de sintomatología. Esta causa de enfermedad en teoría aún no existe, así que es improbable que las causas que derivan de esta intervención puedan mínimamente ser tomadas en cuenta, es a día de hoy imposible. Esta causa está íntimamente relacionada con la anterior, no se puede separar ni entender una sin la otra, es algo que tenemos que tener en cuenta, para que se activen los preacuerdos.

Causa espiritual: Esta causa es también bastante habitual y poco tomada en cuenta, ya que como seres vivos, somos una fuente energética constante y ciertos entes espirituales se pegan a nuestro cuerpo energético por razones distintas, las cuales provocan que somaticemos por contacto aquellas emociones y energías que porten esos espíritus que se nos pegan. Por lo general, suelen ser difuntos que creen guiarnos o protegernos, pero qué en la totalidad de los casos son elementos contaminantes pasivos de los cuáles no somos conscientes y acarrean serios problemas físicos, que por lo general la medicina no consigue identificar y paliar de ningún modo. También hay que añadir a esta causa todos los parásitos astrales que pululan en nuestro entorno y que aprovechan una guardia baja para pegarse a nosotros y drenar nuestra energía provocando cansancios casi crónicos.

Ya sea por emociones indigestas, pensamientos negativos, decretos autoboicoteantes, influencias ambientales, componentes químicos, contratos preencarnados, implantes de control o infección espiritual, la enfermedad se manifiesta en la mayoría de los casos por pura convicción de que la posibilidad de que exista, y se exprese en nosotros existe. Manifestamos una posibilidad convirtiéndola en probabilidad, lo que crea un desarrollo que finaliza con la exposición sistémica de ella. Finalmente abrimos voluntariamente la puerta a la enfermedad para que viva en nosotros, la acomodamos y le colocamos las zapatillas, para que se sienta como en casa viviendo en nosotros.

La medicina convencional, contempla la enfermedad como una contaminación biológica, casi como la única causa, la mayoría de las investigaciones acaban buscando un bichito en un microscopio o una ilusoria causa genética heredada. La ciencia médica no pone sobre la mesa la causa, por la cual el bichito acabo encontrando el ecosistema propicio, y solo trata de buscar el insecticida adecuado en forma de pastillita milagrosa. Mientras la medicina arrastre el ancla farmacéutica no podrá curar a nadie, ni encontrar la causa real de la enfermedad, una enfermedad que existe porque nosotros queremos que exista y nos inducen a creer en ella.

¿Cómo hacer entender a alguien enfermo que no lo está? Esto es casi una tarea titánica, ya que detrás de la enfermedad subyacen ciertos intereses victimistas. Muchos aun queriendo estar sanos, internamente piensan que no lo merecen, así que impiden que acaben con su cuadro particular de enfermedad. Básicamente la enfermedad es una creencia más, una programación más, una condición más de lo que es considerado normal en el hecho de estar vivo. Poco a poco veremos como el amplio catálogo de enfermedades se sustentaba en  meros intereses mercantiles y la mayoría de las patologías, o no existieron o no son siquiera posibles. Un sector psicópata como el de la salud, vive gracias a la posibilidad de caer enfermo, pero esa posibilidad la acabamos palpando por propia convicción, no por causa la real de la misma. Somos enfermos mediáticos, que compramos la psicosis de soma, que nos venden en los anuncios de la tele.

Quizá el caso más conocido sea el de Anita Moorjani que tras afrontar una ECM, entendió la causa emocional de su enfermedad y esta remitió “milagrosamente”. La gente tiene asumida la enfermedad como algo más que acompaña al hecho de estar vivo, es raro encontrar a alguien que no vea la enfermedad como un componente esencial en su propio acervo cultural, para muchos venimos aquí a sufrir y la enfermedad es un componente esencial en esa expiación particular de cada uno. Nadie concibe el vivir sano e invulnerable como un estado habitual en el día a día, dentro sus propias vidas. Hemos pasado del nacer, crecer, multiplicarnos y morir, al nacer, crecer, enfermar y morir, y no debería ser así.

Los más osados buscan alternativas efectivas para paliar y luchar contra la enfermedad, rebotando entre técnicas ancestrales, tradicionales, chamánicas, naturales, homeopáticas u holísticas, todo esto no son más que ganas de perder el tiempo buscando los tres pies al gato, buscan el modo de sanar, cuando deberían buscar la causa de la enfermedad, que es la creencia en  ella. Para curarnos no necesitamos métodos, técnicas, plantas o lo que quieran, cuando lo que se debería es hacer es un examen identificar la causa que nos enferma y evitar su exposición, como primera medida, y por último auto curarnos desde la propia voluntad de querer estar sanos, ya que la mayoría se auto engaña y esconde causas que rara vez expone al terapeuta de turno, o sea miente. La enfermedad es también un vehículo por el cual sacar rédito a una situación que nos parezca provechosa, el victimismo y el pobreteo de la pena, impide que queramos curar nuestra enfermedad, enfermedad que existe porque a mí me conviene que exista, me quejare y sufriré, pero me conviene que siga ahí, para que mi chantaje emocional sobre otros sea efectivo.

Como el sistema fabrica enfermos, el enfermo señala al que denuncia al sistema, en vez de tratar de luchar contra la verdadera enfermedad que es el propio sistema. Enfermos que mueren de enfermedades que no existen, que mueren por culpa del tratamiento o que mueren por culpa del protocolo médico, son las principales causas de muerte, estadísticamente los efectos secundarios de los medicamentos matan más gente que el tabaco y los accidentes de tráfico juntos. Hasta que el juramento hipocrático no vuelva a tomar sentido, la medicina será solo una fábrica de enfermos, una profesión prostituida por el dinero y los intereses mercantiles, que programan mediaticamente nuestras mentes para aceptarnos como enfermos y no como seres saludables. Mientras sigamos creyendo en la enfermedad, seguiremos siendo devotos fieles de esa forma de entender la vida. Mientras el dinero prime sobre la salud, nadie podrá revertir ningún proceso doloso.

Está claro que convencerte que puedes auto sanarte no genera beneficios ni a médicos, ni a farmacéuticos, ni a homeópatas, ni a timadores holísticos, así que   tampoco albergo esperanzas en los enfermos que son creyentes de esos buitres que se alimentan de la enfermedad. No he conocido jamás un médico que ante un paciente piense en la posible cura, solo piensa en el tratamiento, el fármaco que seguramente le recomendó un prestigioso laboratorio avalado por la Organización Mundial de la Salud, que es patrocinada por el prestigioso laboratorio que recomienda al médico su paliativo.

Este tema es profundo y difícil, porque si es difícil creer que la muerte no existe, mas difícil es creer que la enfermedad tampoco. Tememos que si seguimos quitando pétalos a la flor de nuestras creencias al final quedara solo un capullo, y lo que no concebimos es que al final queda una copa rebosante de vida, el polen, semilla de esa flor, un grial, que nos hace inmortales.

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El interesante concepto de la reversibilidad en procesos oncológicos


Fuente:

http://www.logicaecologica.es/2014/07/26/el-cancer-es-reversible/

EL CÁNCER ES REVERSIBLE

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“El cáncer es una enfermedad reversible. Lo único que tenemos que hacer es revertir las tres características de la célula cancerosa: eliminar la acidez, la hipoxia y aumentar su temperatura. Cómo se consigue: fundamentalmente a través de la alimentación y el agua, con una dieta antiinflamatoria y el consumo de agua alcalina”

El doctor Alejandro Stevens, actualmente especialista en medicina biorreguladora, egresó como médico cirujano en 1982 en la Universidad de Concepción, posteriormente cursó pediatría, neurología infantil y culminó los magíster en Salud Pública y Epidemiología. Durante 14 años trabajó como neurólogo infantil en el hospital de Chillán hasta que su inquietud por ir más allá que el mero estudio de la sintomatología en la medicina alopática le llevó a adentrarse en la terapia neural, la medicina biorreguladora y la homotoxicología de la mano del doctor colombiano Arturo O´Byrne en busca de la causa y no del síntoma. Hoy día en su centro de la Ligua atiende a pacientes de todas las edades y con todo tipo de patologías, pero en especial el cáncer donde ha obtenido excelentes resultados. Es además uno de los fundadores y miembros de la Sociedad de Medicina Biorreguladora de Chile y fue de los primero en impartir sus conocimientos sobre terapia neural en Chile.

¿Doctor, cómo se trata a un paciente de cáncer con medicina biorreguladora y cuáles son los resultados que está obteniendo?

Desde el año 2002, se conoce con exactitud lo que es la biología de las células cancerígenas. Las células en general tienen tres características: el ph, el consumo de oxígeno y la temperatura. Sabemos que la célula normal tiene un ph alcalino, o sea sobre 7.2, consume oxígeno y vive a una temperatura de más menos 37 grados. Por su parte, la célula cancerígena vive en un ambiente ácido, no consume oxígeno y vive a temperatura fría, entre 8 y 10 grados.

Por lo tanto, todo lo que nosotros hacemos desde el punto de vista biológico está enfocado en estas tres características: 1º cambiar la acidez a alcalinidad, 2º agregarle oxígeno a la célula cancerígena y 3º aumentar la temperatura a 37º.

Ahora, la clave de todo esto es la acidez, es decir todos los esfuerzos para el tratamiento del cáncer tienen que estar dirigidos a mejorar la acidez, porque ésta es la condición que tiene la célula cancerígena de sobrevivir. La MEC (la matriz extracelular), lo que anteriormente se conocía como tejido conjuntivo, juega un papel extremadamente importante en todo este proceso, ya que el cuerpo se divide entre la parte intracelular, la extracelular y vascular.

La célula cancerígena muta para vivir en condiciones de acidez e hipoxia y vive a baja temperatura. De hecho el cáncer es reversible. En la alopatía no existe el concepto de matric, entonces no hay opción de detoxicación. A propósito del cáncer, cuando se hizo el estudio desde la OMS en función a los resultados del cáncer, se dijo que desde la medicina alopática se tenían tres formas de tratar el cáncer: por cirugía, por quimioterapia y por radioterapia. En el estudio se habló también del éxito y el fracaso de estas tres terapias: la cirugía tiene un 50% de éxito y 50% de fracaso, la quimioterapia, por su parte, tiene un 7% de éxito y un 93% de fracaso y la radioterapia un 8% de éxito y un 92% de fracaso.

¿Por qué estos resultados tan bajos? Hoy día se sabe, que lo que hace la quimio y la radio es que aumenta la acidez y la hipoxia y disminuye la temperatura, que son las precisamente las tres condiciones que favorecen la presencia de la célula cancerosa. Lo que la radio y la quimioterapia producen es la intoxicación de matric y si la matric (MEC) se desvirtúa y no actúa como un espejo resonador nítido, sino que hay interferencias, la célula tiene que volver a mutar para sobrevivir en esa condición. Entonces hoy día, para la medicina biorreguladora, el cáncer es un mecanismo de sobrevivencia. Cuando el médico biorregulador entiende eso, entiende el cáncer.

¿Qué elementos son los que usted considera los más generadores de acidez?

Los seres humanos somos energía envuelta en piel, por lo tanto somos entes energéticos ¿Cómo se alimenta la energía? En un 70% alimentación y la mitad de eso 35% agua, 20% oxígeno y 10% luz solar. Entonces el peso, el 70% lo tiene lo que entra por boca, la mitad es alimento y la otra mitad es agua.

Si nosotros quisiéramos desarrollar políticas de mejoría de verdad de la Salud Pública, deberíamos desarrollar políticas de alimentación y de agua. Pero, ya no de la potabilización del agua, sino todo lo que el agua contrae, porque el agua trae además metales pesados. El grueso del acidez lo hace la alimentación y la ingesta de agua. El agua debería tener un ph neutro, pero en Chile no lo tiene, tiene un ph ácido. Por eso, es que nosotros estamos promulgando el uso de agua alcalina.

¿Cómo consigue mutar la acidez de la célula cancerosa?

Con respecto a la alimentación, existe el concepto introducido por el doctor Barry Sears, que se basó en un hecho que los pacientes le relataban: “doctor yo no como tanto, pero engordo”. Entonces, Sears se dedicó a contar calorías y proteínas y se dio cuenta que la persona aún comiendo menos, seguía engordando. Ahí entendió que ese no era el problema, sino que tenía que ver con el proceso inflamatorio.

Nosotros debemos consumir alimentos no inflamatorios, porque cuando los consumimos aumentamos la acidez. La clave está en descubrir cuáles son los alimentos que te inflaman. En ese punto hemos llegado a dos conocimientos fundamentales, por un lado, el 80% de la población del mundo tiene intolerancia a la leche y el 75% al gluten. Nosotros tenemos genética de hace millones de años, pero el advenimiento de la agricultura que es muy posterior desarrolló la producción de la leche que es un elemento tremendamente “acidótico” y por esa razón el cáncer continúa como mecanismo de sobrevivencia. Ese cambio de switch es el que hace la diferencia.

Por ese motivo, mi principal objetivo es descubrir cuáles son esos alimentos inflamatorios y cuáles no. Hay un análisis que desarrollamos aquí en la clínica con un equipo que se llama Lapitex, a través del cual podemos detectar metales pesados y saber de forma muy rápida cuáles son los alimentos inflamatorios y cuáles no. En un minuto evalúa 213 alimentos y en cada paciente es distinto el resultado.

Otro de los equipos que utilizamos es el oligoscan que te permite la determinación de metales pesados, mide los oligoelementos y los minerales. Hoy día el conocimiento está, pero no se explica y tampoco existen modelos de trabajo que te permitan decir que hay otra medicina que se está desarrollando y que está obteniendo resultados.

Algunos de los consejos para reducir el riesgo de cáncer es llevar una dieta antiinflamatoria, evitar leche y lácteos en general, azúcar y cambiar la sal de mesa por la sal marina, además de evitar los carbohidratos, harinas, carnes rojas y de cerdo. Y de hecho con este puro cambio alimenticio, la gente con artritis y artrosis mejoran ostensiblemente. También es extremadamente importante el uso de agua alcalina para evitar la acidez. En Japón han distribuido este tipo de agua en la red y han reducido de forma importante el porcentaje de cáncer gástrico entre la población. Además hay que introducir el concepto de drenaje, que hoy día no es está muy extendido, al menos en Chile.

¿Cómo llegan los pacientes de cáncer a la medicina biorreguladora?

A la medicina biorreguladora llegan pacientes que han sido desahuciados de la medicina alopática, entonces nosotros hacemos muchas cosas, pero los hilos conductores son cambiar la acidez, la hipoxia y la temperatura. Antiguamente, la tecnología señalaba que tú podías mejorar la temperatura a través de la medicina más antigua del mundo que es la moxibustión, una moxa hecha con la planta de Artemisa, que se hace en puntos de acupuntura y que consigue elevar la temperatura.

¿Cuál es su especialidad en este centro médico?

Cuando uno entra en la causalidad, uno encuentra que las causas en las enfermedades son comunes y la variable de enfermarte o no va a depender de lo que llamamos epigenética. Es decir, todos tenemos un transfondo genético pero también tenemos un ambiente y si ese ambiente codifica para una enfermedad nos enfermamos. Todos tenemos un sustrato genético, pero tú te puedes enfermar o no y no depende de la edad, sino del ambiente. Si a la enfermedad le das las condiciones se expresa la genética.

Siendo pediatra, uno se empieza a introducir en la familia del niño, y empiezas a usar tu tratamiento desde el mundo alternativo, incluso uso alopatía, cuando lo necesito lo uso. Cuando te introduces en la familia como pediatra y ven que tienes resultados con los niños, empieza a llegar la abuelita, la mamá, el tío. Hoy día estamos tratando desde niños recién nacidos hasta las abuelitas de 95 años. Trato todo el espectro de edad y todas las patologías. Aquí llegan muchas patologías de las que se dicen crónicas. De hecho, descubrí que la medicina alopática lo único que consigue es cronificar la enfermedad, porque haces supresión de síntomas y cuando haces eso obligas a la enfermedad a cronificarse.

La curación desde la mente ¿Imposible?


El efecto placebo es la prueba de que el cuerpo es capaz de producir sus propios medicamentos.  Determinadas técnicas son capaces de desencadenar los mecanismos de la autocuración.Las pastillas placebo no contienen ningún medicamento y sin embargo producen efectos. La teoría de los médicos ortodoxos era que se trataba de sensaciones subjetivas. Cuando un paciente esperaba sentirse mejor después de tomar una medicación, a menudo era así aunque tomara una píldora de azúcar, decían. En cambio, la medicina natural ve en el efecto placebo unaprueba de la capacidad de autocuración y de la influencia de la mente sobre el cuerpo. La ciencia de vanguardia está confirmando este punto de vista.

Estudios recientes prueban que los efectos del placebo pueden ir más allá de la autosugestión. Paul Pattison sufre la enfermedad de Parkinson, un trastorno neurológico mayor que le impide, por ejemplo, ir en bicicleta, una de sus aficiones favoritas. Pero puede hacerlo si toma una medicación que estimula la producción del neurotransmisor dopamina. De hecho, sin esta medicina prácticamente no puede caminar. O eso creían los médicos hasta que el profesor Jon Stoessl, de la Universidad de la Columbia Británica (Canadá), sometió a Pattison a un experimento. Le pidió que dejara la medicación. Al poco tiempo Pattison volvió a mostrar toda la intensidad de los síntomas del Parkinson. Entonces Stoessl le dijo que le volvía a dar su pastilla. A la media hora volvía a sentirse tan bien como antes de dejar la medicación… pero en realidad no había tomado su pastilla, sino otra sin sustancia activa alguna.

Pattison fue solo uno más de las docenas de pacientes a los que el doctor Stoessl dio placebo con éxito terapéutico. Y Stoessl ha demostrado que la mejoría no se debe a sensaciones subjetivas. “Un placebo puede aumentar la producción de dopamina en un enfermo de Parkinson tanto como una anfetamina en una persona sana; esto es un efecto impresionante“, afirma el doctor. Es decir, se produce un cambio real en la química del cerebro.

En el caso del Parkinson, la diferencia con el medicamento es que el efecto placebo tiene menor duración. Sin embargo, en otras indicaciones puede ser muy prolongado. Los estudios muestran que un tratamiento placebo puede evitar los ataques de pánico durante ocho meses, losdolores de la angina de pecho durante seis y las molestias de la artritis durante dos años y medio.

El profesor Tor Wager, de la Universidad de Colorado (Estados Unidos), asegura que el cerebro puede ordenar la producción de las sustancias químicas que necesitamos, como endorfinascapaces de eliminar el dolor. Si a un paciente con quemaduras graves se le administra una inyección inocua de suero, diciéndole que se trata de un anestésico potente, se puede conseguir un efecto equivalente a unos 5-8 mg de morfina.

Wager sostiene que el cerebro, estimulado con placebo, puede dirigir órdenes al metabolismo y al sistema inmunitario y producir todo tipo de cambios bioquímicos. De esta manera puede controlar desde la cantidad de células inmunitarias a los niveles de glucosa, entre otras variables fisiológicas.

Ahora el objetivo de las investigaciones es comprender todavía mejor el efecto placebo para poder utilizarlo terapéuticamente. Según el doctor Gustavo Pacheco López, del Instituto de Ciencias del Comportamiento del Instituto Federal Suizo de Tecnología, de Zurich (Suiza), si se potencia el efecto placebo se puede reducir las dosis de analgésicos hasta un 30%.

Por otra parte, un estudio publicado en la revista Psychosomatic Medicine demostró que combinar una crema con cortisona y un producto placebo en el tratamiento de la psoriasis reduce cuatro veces la dosis necesaria para un tratamiento eficaz.

Entre las enfermedades que más podrían beneficiarse de los mecanismos de autocuración se encuentran la depresión, el pánico, los trastornos de la conducta infantil (como la hiperactividad), la úlcera gastrodúodenal, el síndrome de colon irritable, el asma, la diabetes, las dermatitis, las infecciones de las vías respiratorias superiores, el síndrome de fatiga crónica, la hipertrofia benigna de próstata, las artritis, las alergias y otros procesos inflamatorios.

¿Cómo se puede utilizar el efecto placebo para curarse?

• La empatía entre médico y paciente estimula la respuesta placebo o de autocuración. Hay que huir de las consultas de cinco minutos. El médico debe hacer un entrevista profunda, averiguar todos los factores que pueden estar influyendo sobre el paciente y suscitar su confianza en el tratamiento.

• La consulta médica debiera plantearse como un ritual de curación. Como en todo ritual, es importante la atmósfera del despacho, los colores o los símbolos. La bata blanca y el fonendoscopio funcionan como tales, pero este aspecto simbólico puede potenciarse mucho más. Por ejemplo, se puede recurrir a imágenes u objetos religiosos o artísticos o que tienen un intenso significado personal.

• La actitud positiva y optimista hacia la curación la favorece.

Reducir el estrés con técnicas de relajación aumenta la eficacia del sistema inmunitario.

• El efecto de un tratamiento se puede reproducir mediante un estímulo asociado. Esto significa, por ejemplo, que si las primeras veces que una persona asmática recurre a un spray broncodilatador siente un fuerte olor a vainilla, en ocasiones sucesivas el olor se bastará para generar el efecto del medicamento, sin el medicamento. Otra manera de aprovechar este fenómeno es alternar el uso del medicamento y el placebo, por ejemplo, una crema con cortisona y otra inocua.

• Las visualizaciones son un medio de comunicación entre niveles profundos de la mente y el cuerpo. La psicóloga Jeanne Archterberg propone la visualización en estado de relajación profunda (cuando predominan las ondas eléctricas cerebrales de tipo theta).

• La combinación de visualización y biofeedback (técnica de control de variables fisiológicas mediante monitorización) se utiliza en el tratamiento de adicciones, estrés postraumático, trastornos de personalidad múltiple, depresión, fatiga crónica o bulimia.

Por  El Correo del Sol

http://www.elcorreodelsol.com/articulo/aprende-usar-la-mente-para-curarte

¿NUEVA MEDICINA ENERGÉTICA? (PARTE VI) PRUEBAS DE COMO EMOCION POSITIVA (AMOR) IMPIDE LA FORMACIÓN PREVISTA DE MATERIA ENFERMA


Por qué para mi el futuro de la medicina pasa por una medicina que aún no existe: la medicina puramente energética. PARTE VI

 

PRUEBAS DE COMO EMOCION POSITIVA (AMOR) IMPIDE LA FORMACIÓN PREVISTA DE MATERIA ENFERMA

Subtítulado: Los conejos amados clave de una nueva medicina (Título raro, ya lo sé:)

Extracto del libro “la curación cuántica” de Deepak Choprah:

En los años sesenta se llevó a cabo un estudio en la Universidad de Ohio . sobre las enfermedades del corazón, nutriendo unos conejos con productos altamente tóxicos y de alto contenido en colesterol con vistas a bloquear sus arterias, duplicando así el efecto que estas dietas suelen tener sobre las arterias humanas.

Los resultados fueron patentes en todos los grupos de conejos excepto en uno, el cual curiosamente presentaba un 60% menos de síntomas nefastos.

No había ningún elemento en la fisiología de los conejos que pudiese explicar una mayor tolerancia a una dieta tóxica,hasta que se descubrió por casualidad que el estudiante encargado de darles de comer solía mimarlos; los hablaba y acariciaba. Los tenía en sus manos, y era cariñoso con ellos durante unos minutos antes de darles de comer; parece inverosímil, pero esta sencilla diferencia respecto de los demás conejos les permitió sobrellevar mejor la dieta tóxica.

Este tipo de experimentos se ha vuelto a repetir: unos conejos eran tratados de modo neutro, mientras a los demás se les trataba con cariño, y los resultados fueron idénticos. (Nota de la Supongo que se refiere al estudio “Social environment as a factor in diet-induced atherosclerosis”, + datos a continuación en “Fuente 3”)

Una vez más, el mecanismo oculto en esta clase de inmunidad es misterioso; parece mentira que la evolución haya construido en la mente del conejo una respuesta inmunizadora que precisa del cariño humano”

Yo apuntaría a Deepak Choprah, autor del extracto anterior, que no es que necesiten específicamente a los “humanos” como fuente de cariño, sino que necesitan sencillamente cariño, no importa la fuente. El amor puede tomar muchas, muchas formas.


Fuente 1: http://www.transformationnow.net/2010/06/the-healing-power-of-love/

Fuente 2: Transcripción directa del libro de Deepak Choprah, la curación cuántica

Fuente 3: Estudio Social environment as a factor in diet-induced atherosclerosis

Autores:

Science 27 June 1980: Vol. 208 no. 4451 pp. 1475-1476 DOI: 10.1126/science.7384790
Extracto  del estudio: (en inglés)

Rabbits on a 2 percent cholesterol diet were individually petted, held, talked to, and played with on a regular basis. Measurements of aortic affinity for a Sudan stain, serum cholesterol levels, heart rate, and blood pressure were made at the end of the experimental period. Compared to control groups, which were given the same diet and normal laboratory animal care, the experimental groups showed more than a 60 percent reduction in the percentage of aortic surface area exhibiting sudanophilic lesions, even though serum cholesterol levels, heart rate, and blood pressure were comparable.

Anexo: Este estudio ha sido citado en otros estudios similares, a saber:

Emotional Support and Survival after Myocardial Infarction: A Prospective, Population-based Study of the Elderly


Bacterías que se comen antibióticos, increible, pero cierto.


Parece ser que Gautam Dantas, investigador del Departamento de Genética de la Harvard Medical School (EEUU), observó, en un experimento en que cultivó cepas bacterianas de 11 orígenes en 18 antibióticos, que EN TODOS LOS CASOS HABÍA BACTERIAS QUE SE ALIMENTABAN DE ELLOS ¡¡

¡ Lo que nos espera ¡¡

Noticia del Discovery Salud, nro.106. Página 22.

Llegaras a viejecito.. si odias un poco menos.


Imagen vía Amor Paciente

Creo sinceramente, que podríamos llegar mejor a viejecitos, si tuviesemos la capacidad emocional de minimizar los vaivenes que otros nos producen, fruto de su propia confusión.

Creo, sinceramente, que podríamos incluso evitarnos enfermedades, más o menos graves, si fuesemos capaces de aceptar la realidad cuando está es dolorosa, sin añadir emociones negativas a la misma.

 Creo que si en nuestra vida, hay demasiados enemigos (presentes o pasados), esto acabará pasando factura, en la calidad de nuestra propia existencia.

Alternativa inofensiva a Rayos X, los Rayos T


Fuente de la Imagen:
Lexx Universeii

LOS RAYOS T, NO AFECTAN NEGATIVAMENTE AL SER HUMANO ¡¡

Parece ser que estudiosos de la universidad de Harvard han diseñado un aparato, que usa un láser que emite rayos T (rayos de Terahertz) para la exploración del cuerpo humano. Funcionan como los rayos X, pero no hacen daño al ser humano ¡¡
Fuente: Boticanews

PORQUE NO HACEN DAÑO AL SER HUMANO:

“Al contrario que los rayos X de mayor energía, los T no tienen la energía suficiente para “ionizar” un átomo haciendo saltar uno de sus electrones al golpearlo. Esta ionización produce daños celulares que pueden provocar lesiones serias e incluso cáncer. Dado que la radiación de los rayos T no es ionizante como las ondas de radio o la luz visible, las personas expuestas a la radiación de terahercios no sufrirán efectos secundarios. Además, aunque la radiación de los terahercios no penetra a través de los metales y del agua, sí lo hace a través de muchos materiales comunes, como el cuero, los tejidos textiles, el cartón y el papel.” Fuente: Amazings

PODRÍAN SER UTILES PARA CIERTOS TIPOS DE CANCER

“Los rayos T también pueden penetrar en el cuerpo humano hasta casi medio centímetro de profundidad, y ya han comenzado a permitir a los médicos descubrir y tratar mejor ciertos tipos de cáncer, sobre todo los de piel y los de mama.”

USOS EN VIDEOVIGILANCIA

De hecho ya se están utilizando en sistemas de videovigilancia. La compañia británica Truvision ha desarrollado la T5000. Ha dos cosas sorprendentes de esta cámara que usa rayos T. La primera es que se puede graduar el nivel de definición con el que se observa el cuerpo bajo la ropa, la segunda es que ¡ es capaz de distingar droga de polvo blanco ¡¡.
Fuente: Gizmoteca

RAYOS T PARA HACER FUNCIONAR ORDENADORES

Ingenieros de la Universidad de Utah, en EEUU están trabajando para conseguir ordenadores superrápidos que funcionen con los Rayos T, en vez de con electricidad.

Han diseñado el equivalente a unos cables que canalizan la radiación terahercio o rayos T. Preveen que en 10 años esta tecnología será plenamente operativa.
Fuente:Uruguay Escribe

OTRAS ALTERNATIVAS A LA EXPLORACIÓN RADIOLÓGICA POR RAYOS X (DESGRACIADAMENTE NO TENGO DATOS)

En su momento leí en la revista muy interesante (si mi memoria no me falla) que existían 2 alternativas a los rayos x. Una era un método de exploración basado en las diferencias térmicas corporales (parece ser que las zonas enfermas, producen más calor que las sanas).

El otro sistema, era uno basado en emision de luz blanca. Desgraciadamente no sabría como buscarlos.

Conozco al menos 3 sistemas que servirían para explorar el cuerpo humano sin hacernos daño ¿Porqué seguimos utilizando medios tan dañinos entonces?